Mick Jagger y The Rolling Stones, en general, tuvieron un comienzo fuertemente ligado al rock and roll y al blues. De hecho, el disco homónimo de la banda —que fue su debut— está compuesto casi íntegramente por covers de canciones clásicas de estos géneros, lo que les permitió mostrar su estilo interpretativo y, al mismo tiempo, llegar a una gran audiencia a través de temas ya legitimados del cancionero popular.
Dicho álbum contenía canciones como «Route 66», de Bobby Troup; «Carol», de Chuck Berry; y «I Just Want to Make Love to You», de Willie Dixon, entre otras. De este modo, se posicionaron dentro de esa tradición musical e incluyeron su primer tema propio, «Tell Me (You’re Coming Back)», acreditado a Jagger y Keith Richards.
Luego de este álbum, que vio la luz en 1964, Jagger cambió su opinión sobre la necesidad de versionar grandes canciones ya interpretadas por artistas a quienes admiraban y dijo en una entrevista, al referirse a uno de los temas incluidos en ese trabajo: «¿Qué sentido tiene escucharnos interpretar ‘I’m a King Bee’ si puedes escuchar a Slim Harpo hacerlo?«.
Si bien el cantante tiene un punto, lo cierto es que las canciones más bellas son aquellas que marcan tanto al público como a los músicos, y por eso existen cientos de versiones de ellas. En el caso del tema de Harpo, también versionado por Pink Floyd y Grateful Dead, es un swamp blues de 1957 perteneciente a la corriente musical nacida en Louisiana en los 50 de la mano de las comunidades negras.
Quién fue el gran ídolo de Mick Jagger
En relación con la tradición del rock and roll estadounidense que marcó los inicios de la banda, Jagger reveló quién fue el artista que lo inspiró profundamente, no solo en lo musical sino también en el desempeño escénico, un condimento fundamental para haberse convertido en uno de los frontmen más peculiares e imitados de la historia del rock.
En una entrevista brindada a la revista Rolling Stone en 1995, Jagger reveló: “Solía aspirar a ser como James Brown en su manera de moverse, así que copié muchos de sus pasos en los primeros años. […] Ya no los hago actualmente”. En diálogo con Time profundizó: “Copié todos sus movimientos. Solía hacer su deslizamiento a través del escenario. No podía abrirme de piernas, así que ni lo intenté”.