Dos días después de conocerse que la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha incoado diligencias preprocesales para investigar la denuncia de dos mujeres contra Julio Iglesias por un presunto delito de agresión sexual, el escándalo parece ir a más, como una bola de nieve que no deja de crecer.

El aluvión de reacciones y declaraciones resulta imparable y da la sensación de que todo el mundo tiene algo que decir sobre unas diligencias que, conviene recordar, tienen carácter reservado. Especialmente llamativo ha sido el estruendo procedente del ámbito político, con prácticamente todos los líderes pronunciándose al respecto: desde la izquierda, que ha condenado al cantante antes de tiempo, hasta la derecha, que ensalza su legado artístico y recalca su presunción de inocencia.

Frente a este ruido, resulta ensordecedor el silencio del propio protagonista. Hasta la fecha de esta publicación, el cantante se mantiene apartado y sus únicos movimientos se circunscriben al ámbito legal, pidiendo a sus abogados que comiencen a diseñar una estrategia de defensa por si, llegado el caso, fuera necesario activarla.

Un silencio que también se extiende a su familia y a su entorno más cercano. Ninguno de sus familiares ni amigos íntimos ha alzado la voz públicamente para defenderle, atendiendo así la voluntad de Iglesias, quien les habría pedido que no alimenten la vorágine mediática en la que se ha visto envuelto.

Pero, en ocasiones, un gesto vale más que mil palabras y, en este caso, ha sido una de las hijas de Iglesias, Cristina, fruto de su matrimonio con Miranda Rijnsburger, la que ha dado un paso al frente para defender a su padre a su manera.

La joven ha restringido los comentarios en Instagram en una imagen con el cantante que publicó para felicitar a Julio por el Día del Padre. “Te quiero, papi”, escribe Cristina junto a la tierna fotografía, en la que Iglesias aparece con sus dos hijas gemelas cuando eran pequeñas.

Pese a la adorable estampa, en las últimas horas la publicación se había llenado de comentarios negativos contra el cantante, por lo que su hija ha optado por restringirlos y eliminar la posibilidad de que los usuarios puedan grabar un mensaje junto a la imagen.

Hasta el momento, la mayoría de los testimonios que han visto la luz comparten la sorpresa por las denuncias contra Julio, empezando por su exmujer, Isabel Preysler, quien se confiesa “impactada” por lo ocurrido en las últimas horas. Aun así, defiende que ella no reconoce al Iglesias oscuro que se dibuja en las acusaciones y sostiene que, tanto con ella como con el servicio de su casa, siempre se comportó como “un señor”.