El gerente del HUBU, Carlos Cartón, reiteró ayer que el error en la proporción en la que se rebajó el tóxico de la quimioterapia que se administró a cinco personas, dos de las cuales han fallecido por el exceso de toxicidad, es «humano» pero lo asume como propio.
Así, explicó que la Gerencia Regional de Salud (Sacyl) iniciará el procedimiento de «responsabilidad patrimonial» para indemnizar a los afectados y a sus familias, con unas cantidades todavía por determinar. En el caso de las dos personas fallecidas, se estima que la indemnización podría rondar los 50.000 euros en cada caso, pero esta cantidad podría variar, al alza o a la baja, en los otros tres pacientes, en función de las lesiones con las que tengan que convivir de ahora en adelante y que se puedan atribuir directamente al exceso de toxicidad recibido en su tratamiento.
En cualquier lugar, Sacyl tendrá que destinar un mínimo de 100.000 euros a las indemnizaciones; una cantidad a la que hay que añadir la que luego determinen las compañías aseguradoras.
«Es una situación inédita en este hospital y en los que conocemos de nuestro medio», dijo Cartón, quien tuvo que afrontar este asunto en su primer día como gerente del hospital.