Tiene 28 años y se ha recorrido medio mundo gracias a su pasión, el tenis. Nacido en Logroño, Cosme Jubera ha sabido transformar aquello … con lo que disfrutaba de joven en su profesión y se ha convertido en un prometedor entrenador de jóvenes promesas y jugadoras profesionales, logrando numerosos títulos internacionales.

La familia de este logroñés ha estado muy ligada al tenis. No en vano, su padre llegó a ser vicepresidente de la Federación Riojana y su labor tuvo tanto reconocimiento que el torneo «más emblemático» de este deporte en la comunidad lleva su nombre, La Vendimia Riojana Memorial Fernando Jubera. «Falleció cuando yo tenía 16 años, pero durante su vida puso toda su energía en ayudarnos con el tenis de una manera muy sana», expone su hijo. «Me quedo con sus valores», apostilla al tiempo que recuerda que, para entonces, su hermano Nicolás ya estaba en Estados Unidos.

Así, cuando el riojano cumplió los 18 años decidió seguir los pasos de su hermano, al que califica como «un pilar clave que le abrió el camino» y puso rumbo a los Estados Unidos, donde compaginó sus estudios con el deporte. Estuvo en Texas y en Nueva York, fue nombrado mejor atleta de su universidad (Queens College) en 2019 y pronto comenzó a dar clases de tenis con el objetivo de sacar un dinero extra con el que poder financiar sus estudios y su vida americana. «Irme a Nueva York fue la mejor decisión que pude tomar porque crecí a todos los niveles, incluido el deportivo», considera el logroñés.

Durante un tiempo compaginó en Estados Unidos los estudios con la práctica activa del tenis y con las clases a terceros hasta que le surgió una oportunidad en Lisboa para trabajar en aquello para lo que había estudiado, Economía y Finanzas. Probó suerte en ese mundillo y confirmó que el tenis era lo que más le llenaba, así que puso rumbo a Suecia y allí su vida, en relación con el deporte, cambió. Su pasión por la formación de tenistas tomó forma de un modo definitivo.

Fue en el país del norte de Europa donde ese sueño de ser entrenador se consolidó. Era el año 2021 y Jubera ingresó en una de las mejores academias del mundo, de nombre ‘Good to Great Tennis Academy’. «En el país escandinavo vi una oportunidad profesional única», se congratula antes de explicar que allí tuvo la oportunidad de trabajar mano a mano con toda una leyenda del tenis mundial como Magnus Norman. Finalista en Roland Garros, el sueco llegó a ser el número 2 del ranking ATP antes de hacerse entrenador y dirigir los designios de jugadores como Stanislas Wawrinka, junto al que fue nombrado mejor entrenador de la ATP en 2016.

Jubera, junto a jóvenes tenistas y la leyenda Magnus Norman; en otra, junto a Didi Bredberg Cañizares, campeona en Alcalá de Henares; y en la última, con Niels McDonald, campeón de Roland Garros júnior en 2025.

Imagen principal - Jubera, junto a jóvenes tenistas y la leyenda Magnus Norman; en otra, junto a Didi Bredberg Cañizares, campeona en Alcalá de Henares; y en la última, con Niels McDonald, campeón de Roland Garros júnior en 2025.

Imagen secundaria 1 - Jubera, junto a jóvenes tenistas y la leyenda Magnus Norman; en otra, junto a Didi Bredberg Cañizares, campeona en Alcalá de Henares; y en la última, con Niels McDonald, campeón de Roland Garros júnior en 2025.

Imagen secundaria 2 - Jubera, junto a jóvenes tenistas y la leyenda Magnus Norman; en otra, junto a Didi Bredberg Cañizares, campeona en Alcalá de Henares; y en la última, con Niels McDonald, campeón de Roland Garros júnior en 2025.

Con Norman coincidió en un proyecto de esponsorización de los mejores jugadores de Europa, entre los que se encontraba Neils McDonald, vencedor del Roland Garros júnior el pasado año. «Trabajar con Magnus (Norman) me sirvió para introducirme en el tenis de alto nivel; él siempre fue excepcional conmigo», destaca Jubera para explicar después que estuvo dos años formando a jóvenes tenistas hasta que le llegó una oferta para mudarse a Barcelona, donde se introdujo en el tenis femenino. En la Ciudad Condal empezó a trabajar con la rusa Alina Charaeva y esa unión enseguida dio frutos, puesto que pronto alcanzaron una racha de once victorias seguidas en el circuito profesional, ganando dos torneos en España y la primera ronda del Andorra Open 125K de manera consecutiva. Esa dinámica solo pudo romperla Lisicki, finalista en Wimbledon en 2013. Así, durante un año y medio trabajando juntos, Charaeva fue subiendo posiciones y en la actualidad ocupa el puesto 142 del ranking WTA y con presencia en los Grand Slams.

Para entonces, Jubera ya había viajado por medio mundo: Japón, India, Bahamas, Etiopía… y ahora el aún joven riojano se encuentra en Valencia junto a Pancho Alvariño. El entrenador «es uno de los máximos referentes del tenis femenino español», reseña Jubera para citar, entre otros méritos, haber llevado a Safina al número 1 del mundo o haber sido el capitán de la selección española de tenis femenino de España durante 12 años.

Jubera forma parte de un grupo de trabajo entre los que hay cinco jugadoras entre las 300 primeras del ranking WTA y recientemente consiguió un nuevo título profesional como entrenador al acompañar en Alcalá de Henares a Didi Bredberg Cañizares, una gran promesa del tenis nacional. «Mi prioridad ahora es aprender lo máximo posible de Pancho durante el último tramo de su carrera y ayudar a las jugadoras a clasificarse para los Grand Slams», certifica el riojano para concluir que el tenis lo representa «todo» para él. «Ha sido siempre mi batalla diaria, mi vehículo, la llave que me abrió mil puertas, mi pasión y mi oficio», enumera. «Disfruto mucho», finaliza.