En tan solo unos años, la salud mental ha pasado de ser un asunto invisible en las empresas a convertirse en uno de los grandes retos estratégicos del tejido productivo español. El aumento sostenido de las bajas laborales por ansiedad, estrés o depresión representan cerca del 30% del total y superan de media los 100 días de duración según el INSST (Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo).

El impacto no es solo humano, también económico: el absentismo asociado a la incapacidad temporal se traduce en decenas de miles de millones de euros al año, con una carga que se reparte entre el gasto en prestaciones de la Seguridad Social y el coste directo que asumen las empresas. En 2024, distintas estimaciones sitúan esa factura en torno a los 29.000 millones de euros, con aproximadamente 15.000 millones a cargo de la Seguridad Social y cerca de 14.000 millones atribuibles a las empresas.
En este contexto, la evaluación de riesgos psicosociales se perfila como una de las herramientas más eficaces para prevenir el deterioro del bienestar emocional y reducir el absentismo. Esta actualización de la normativa reforzará de forma explícita el foco en la salud mental, otorgando una prioridad sin precedentes a factores como la fatiga informática, el estrés y el agotamiento, y elevándola a un eje central de la estrategia preventiva de las organizaciones.
Inteligencia Artificial (IA) en la evaluación: entrevistas automatizadas con metahumanos
Ante este nuevo escenario, la startup española Healthy Minds cuenta con un modelo que transforma la evaluación de riesgos psicosociales en una herramienta estratégica de prevención. Su plataforma, basada en IA y respaldada por evidencia científica, permite analizar el estado emocional de las plantillas y predecir con un 85% de precisión la aparición de problemas como estrés, ansiedad o depresión.
El proceso combina formación obligatoria en riesgos psicosociales, evaluación cuantitativa oficial y una innovadora evaluación cualitativa mediante entrevistas automatizadas con un metahumano hiperrealista, capaz de llegar al 100% de la plantilla en un máximo de 45 días.
“Durante años, muchas empresas han entendido la evaluación de riesgos psicosociales como un trámite para evitar sanciones. En 2026, esa visión ya no será viable”, señala Angelines Basagoiti, CEO de Healthy Minds.
“Atendiendo al aumento gradual de las bajas laborales por salud mental, las compañías que no integren en su estrategia la prevención riesgos psicosociales van a tener asumir un gran coste humano y económico. No se trata de cumplir la ley, es proteger el talento y la sostenibilidad del negocio”, añade Basagoiti.
De la obligación legal a la ventaja competitiva
Los expertos coinciden en que la salud mental es hoy uno de los principales factores que afectan a la productividad, la rotación y el compromiso de los equipos. No obstante, la mayoría de las evaluaciones tradicionales llegan tarde, cubren solo una parte de la plantilla y no se traducen en medidas preventivas reales.
Para el Dr. Raúl Alelú, cofundador de Healthy Minds y experto en neurociencia, cuando una organización identifica el problema una vez que la baja ya se ha producido, llega tarde. “La clave está en anticiparse”, señala, y añade que “desde la neurociencia sabemos que el estrés crónico y la ansiedad no aparecen de un día para otro, sino que muestran señales claras meses antes. Si se detectan a tiempo, es posible evitar muchas bajas de larga duración”.
Con la nueva reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en el horizonte, todo indica que la salud mental dejará de ser un tema periférico para convertirse en un indicador clave de gestión. Las organizaciones que se adelanten al cambio normativo y adopten modelos predictivos y preventivos estarán mejor preparadas para un mercado laboral cada vez más exigente.