Mientras en buena parte de Europa la evolución de los precios ha vuelto a la normalidad tras la espiral inflacionista que se desencadenó desde mediados de 2022 y que la posterior invasión rusa de Ucrania agravó, los españoles continúan lidiando con una inflación más acelerada de lo aconsejable … , que tira para arriba de los precios de los bienes y servicios de consumo más habitual y que continúa poniendo bajo presión las economías domésticas.

El dato de cierre de 2025 publicado por el INE muestra un IPC en el 2,9%, casi un punto por encima del nivel de equilibrio del 2% que establecen los bancos centrales y también de la subida media que experimentaron los precios en la zona euro. Esta excepción española viene explicada en parte por la política de contención artificial de los precios vía rebajas de impuestos que aplicó el Gobierno en los meses más duros de la espiral inflacionista. La estrategia sirvió durante meses para presumir de una inflación más baja que nuestros países vecinos pero ahora está retrasando la vuelta a la normalidad. Sin ese factor el IPC español se habría situado en el 2,5%.

El año pasado la evolución de los precios de algunos bienes y servicios de consumo habitual aumentó la presión sobre las economías domésticas. Las familias pagan hoy un 30% más por los huevos y por la tasa de recogida de basuras, que por mandato gubernamental tienen que pagar todos los hogares desde el año pasado. La carne de vacuno, habitual en la dieta, se encareció un 17%, el café lo hizo un 16% y el chocolate subió un 12%, en un contexto comercial que está añadiendo tensión a los productos procedentes del otro lado del Atlántico.

Lo que más subió

y más bajó en 2025

En porcentaje de variación

Lo que más subió y más bajó en 2025

En porcentaje de variación

Servicios de uso habitual como los viajes en tren experimentaron un fuerte encarecimiento del 12%, en tanto que los seguros médicos privados, que tienen cerca de 13 millones de españoles, subieron un 10%. No solo la vivienda está cara, el mantenimiento del hogar también se ha encarecido durante el año pasado, en el que los servicios que prestan fontaneros, electricistas o pintores se encareció más de un 4%.

También hubo productos que se abarataron, aunque menos y en menor magnitud. Destaca el aceite de oliva que tras duplicar su precio entre 2022 y 2024 lo redujo un 31% el año pasado. También fueron más baratos el butano, los electrodomésticos de cocina, la gasolina, los móviles y los ordenadores personales.