“Con esta exposición colectiva queríamos recuperar una idea muy mironiana, la de estar al lado del poeta. Una figura que nos abre puertas y nos sorprende”, desvela Jordi Mayoral durante la inauguración de Transnarcís en su galería de Consell de Cent. Es martes por la tarde y creadores, alumnos de escuelas de arte, diletantes y algún curioso llamado por el jolgorio que alcanza la calle pasean desordenadamente por el espacio. No hay un recorrido que seguir, ni carteles que desvelen los autores de las obras. Los visitantes fijan su mirada aquí y allá, exentos de grilletes, mientras el dúo barcelonés Ciutat se ocupa de la banda sonora. “La idea era crear un paseo de flores, con una mirada libre, donde poder dejarse llevar y descubrir de una forma más inocente y poética”, sigue Mayoral, que ha confiado el comisariado de la muestra a Gabriel Ventura.
La transversalidad del poeta de Granollers, cuyo trabajo se expande hacia disciplinas como la performance o el cine, encajaba a la perfección con la misión de la Mayoral, y fue invitado a trabajar con su fondo. Ventura ha seleccionado más de veinte obras de actitud transgresora y que exploran la idea de travesía sensorial y mental. Algunas pertenecen a sonados nombres de las vanguardias del siglo XX, como Salvador Dalí y Joan Miró, y otras a figuras más contemporáneas, como Rosa Tharrats, José Luis Barquero, Marria Pratts o Sergio Roger. “Pero todas ellas presentan el mismo espíritu. Un espíritu que comparten con el álbum Transnarcís, de Pau Riba, que da nombre a la exposición”, señala Ventura. Este libro-disco-objeto también forma parte de la muestra, que se podrá ver gratuitamente hasta el 14 de marzo.
Jordi Mayoral explica que “esta no es una exposición estructurada o científica, sino más bien literaria”
“Riba concibió Transnarcís como una obra de teatro. Después se convirtió en un disco narrativo, que se publicó en formato libro, y generó una serie de perfumes a partir de sus canciones. Esa mutación constante es lo que refleja la exposición”, cuenta el poeta.
Nada más entrar en la galería, una de las voluptuosas y coloridas figuras femeninas de la francesa Niki de Saint Phalle recibe al visitante. Justo al lado, Barking Dogs, del estadounidense Keith Haring, viste la pared, y si se continúa explorando, florecen en distintas salas el visceral trabajo de José Luis Barquero, los dibujosa lápiz del gran Fernando Botero, las formas sensuales y colores seductores de Mari Chordà, la bellísima Espagnole de Francis Picabia… “Picabia era pintor, pero también editor de revistas, poeta… Rosa Tharrats pasa de lo escultórico a lo textil, como Carolina Caycedo… Ejemplifican transformación y tránsito”.

‘Les baigneurs (The Bathers)’, de Niki de Saint Phalle
Nacho Vera

Inauguración de ‘Transnarcís’, el pasado martes en la Mayoral
Nacho Vera
De esa hambre de cambio y libertad brota la decisión de no rotular las obras. “Transnarcís busca que una pieza lleve a la otra, por las formas, la música, la propia obra. La gente reconocerá el trazo de Miró o de Dalí, y también el de artistas contemporáneos”, señala el poeta. “No es una exposición estructurada o científica, sino más bien literaria. Y recoge una mirada transversal de la cultura”, termina Mayoral.