Orri Óskarsson no tiene ninguna lesión muscular. Su isquio izquierdo está bien. Eso es, al menos, lo que indican las pruebas médicas a las … que ha sido sometido después del encuentro de Copa del Rey ante Osasuna, en el que tuvo que abandonar el campo nada más entrar por unas molestias en la parte posterior del muslo. Enseguida se encendieron las alarmas, sobre todo cuando Matarazzo explicó que le había sustituido por estar lesionado, pero parece que no sufre ningún percance serio.
El internacional islandés lleva toda la temporada entre algodones. El curso pasado se lesionó a principios de mayo en el isquiosural izquierdo en un entrenamiento y se perdió las seis últimas jornadas de Liga. Sergio Francisco le cuidó en pretemporada para que llegara fresco al inicio de competición. Aún así fue el máximo goleador del verano y no jugó en Mestalla porque venía de tener alguna molestias los días previos.
Salió en la segunda parte ante el Espanyol en la segunda jornada con 0-2 en contra y su concurso fue fundamental para igualar el partido, algo que hizo con un disparo cruzado tras asistencia de Oyarzabal. Después, en una buena maniobra de espaldas, dejó de espuela a Brais delante de Dmitrovic que el gallego no pudo concretar en el mano a mano final. Habría sido el 3-2 ante el equipo revelación de la Liga.
Tan buena fue su actuación que el técnico irundarra no se lo pensó y lo alineó de titular en Oviedo junto a Oyarzabal. Todo iba bien hasta que en el minuto 55 se lesionó en una carrera al espacio en la que acabó rematando con dificultad. Entonces las pruebas médicas le detectaron una lesión muscular en el recto anterior de su pierna izquierda que le ha mantenido alejado de los terrenos de juego por espacio de cuatro meses.
En este tiempo sufrió un frenazo en su recuperación en octubre, que no una recaída, porque al incorporarse al trabajo en el césped notaba molestias al golpear el balón. El club optó por ir tranquilo con él y priorizar una recuperación plena sobre una reaparición rápida. Por eso programó su vuelta para después de navidades con el objetivo de que dispusiera de esas dos semanas de trabajo extra para llegar más fuerte a la competición.
Matarazzo le convocó para el partido contra el Atlético, el primero del año y del estadounidesen en el banquillo txuri-urdin, y le dio unos minutos al final al entrar por Brais. El viernes pasado viajó a Getafe pero no llegó a saltar al campo. Tácticamente no se entendió muy bien que no llegara a jugar, porque el contexto del partido le favorecía con la Real ganando 0-1 y el Getafe dejando espacios a su espalda, pero las últimas sustituciones que introdujo el entrenador, Aihen y Marín, fueron obligadas porque tanto Sergio Gómez como Soler pidieron el cambio. Y ello le dejó sin margen de maniobra.
Así llegó el encuentro de Copa del martes ante Osasuna. Como es lógico se quedó de inicio en el banquillo, porque no está para ser titular, y con el paso de los minutos su presencia se fue haciendo más necesaria, sobre todo cuando la Real se quedó a un gol del empate tras el tanto de Turrientes. Matarazzo le dio entrada en el minuto 89 y luego se jugaron cinco en el descuento.
A pesar de que no estuvo mucho tiempo sobre el terreno de juego tuvo tiempo de firmar dos acciones importantes. Una fue el pase que habilitó a Zakharyan delante de Aitor Fernández antes del 2-2, y la segunda vino en la jugada del empate. Kubo centró al área y él ocupó la posición de ‘9’, entre los dos centrales rivales y sin caer en fuera de juego, para atacar el balón y provocar que el meta osasunista no pudiera blocar el balón. Su rechace lo aprovechó Zubeldia para marcar el tanto de la igualada.
En ese momento, tras el gol, ya se le vio llevarse la mano a la parte posterior del muslo dando la impresión de estar molesto, lo que forzó al entrenador a sustituirle para la prórroga a pesar de llevar tan poco tiempo en el campo.
Baja contra el Barcelona
Aunque las pruebas no hayan detectado una lesión muscular, el jugador está tocado. Sobre el campo sintió un tirón, lo que puede traducirse en una pequeña sobrecarga muscular. El miércoles no se entrenó en Zubieta con sus compañeros y fue examinado por los servicios médicos, que no han encontrado ninguna rotura.
En principio no estará disponible para el partido contra el Barcelona del domingo y habrá que ver cuáles son sus sensaciones en los próximos días para contar con él contra el Celta. En cualquier caso, que no esté lesionado es una buena noticia para la Real.