La 1 de TVE premió la semana pasada a Jesús Cintora, Gonzalo Miró y Marta Flich con un programa en horario de máxima audiencia que combinaba los dos que conducen en la sobremesa: Directo al grano y Malas lenguas. Bajo el nombre de Directo a la gente, el formato fue presentador por la cadena como un ejercicio de «rigor, contexto y pluralidad».
Sin embargo, sindicatos afines a la corporación y trabajadores de la misma no han dejado de emitir declaraciones en contra durante toda la semana por su falta de neutralidad informativa. Es «un engaño deliberado a la audiencia y una traición al mandato de servicio público». El primero en alzar la voz fue el Consejo de Informativos de TVE, que acusó al programa de no cumplir con los criterios de rigor periodístico exigible a una cadena pública y más cuando el especial se realizaba con el objetivo de profundizar en la situación de Venezuela.
«Esta vez, los programas de producción externa, que ya demuestran día a día no cumplir con los criterios de rigor periodístico necesarios en la televisión pública, serán los encargados de profundizar en el delicado contexto internacional con el que ha empezado 2026. No se nos pasan por alto las implicaciones que todo esto tiene en el panorama político nacional y el rédito electoral que se puede sacar», decía su comunicado.
«Directo a la Gente pretende salvar el imperativo legal bajo el alegal traje de ‘colaboración con RTVE’. Pero esta externalización afecta a la credibilidad, al rol de la televisión pública y alimenta el negocio de productoras afines», escribió poco después en un comunicado CGT RTVE.
A las críticas también se unió CCOO RTVE asegurando que «se trata de una decisión grave, difícil de justificar y contraria a la legalidad vigente…» y que «resulta especialmente sorprendente que, tras haber reconocido y aplaudido públicamente el trabajo de los Servicios Informativos, como ocurrió recientemente con el especial sobre la detención de Maduro…».
USO RTVE también alzaba la voz en su contra «denuncia Directo a la Gente por suponer un nuevo incumplimiento del mandato de servicio público y un engaño deliberado a la audiencia». Además, acusa al ente público de volver «a externalizar contenidos de naturaleza informativa, vaciando de funciones a los Servicios Informativos y eludiendo los controles profesionales, editoriales y deontológicos que exige la normativa vigente».
A estas críticas se sumaron otras de antiguos profesionales del ente como María Escario, que no dudó en calificar el programa de «engendro informativo». Además arremetía contra la baja audiencia conseguida –tan solo un 6,9 % de share y poco más de 600.000 espectadores en total–.
De momento, RTVE ha tomado medidas y ha quitado de la parrilla televisiva el programa. Así, este viernes 16 de enero, la programación de La 1 estará compuesta por Viaje al centro de la tierra, el programa que recopila vídeos con voz en off de Santiago Segura, seguida de una doble sesión de cine con dos películas de la saga de Misión Imposible, protagonizada por Tom Cruise. A las 22:10h dará comienzo la cuarta entrega – Misión imposible: Protocolo fantasma, estrenada hace quince años–, y dos horas después la primera de ellas (de 00:10h a 01:55h), de 1996.