El mes de agosto de 2024 marcó significativamente a la familia Goyanes: en cuestión de semanas sufrían la muerte de Carlos Goyanes a los 79 años y la de su hija Caritina a los 46. A pesar del duro golpe, sus seres queridos se veían obligados a seguir adelante con la larga sombra de estas dos grandes muertes. Sobre esto ha querido hablar ahora Carla Goyanes, sincerándose con sus seguidores sobre la motivación que hay detrás de la superación del duelo.

Algunos me preguntáis cómo hago para seguir adelante con una sonrisa”, escribía en los stories de su perfil de Instagram: “He encontrado algo que lo explica perfectamente”. Bajo estas palabras, un fragmento del guion de la serie ‘The Good Doctor’ en el que se reflexiona el duelo: “Seguir adelante es un acto de amor hacia quienes aún caminan a nuestro lado”.

La reflexión de Carla Goyanes sobre el duelo. (Instagram)

Superarlo es, no solo una necesidad para uno mismo, sino para todos aquellos seres queridos, los que te rodean, y sienten la tristeza que invade a quien sufre la muerte: “Las personas que permanecen también necesitan nuestra presencia, nuestra sonrisa imperfecta, nuestra fuerza incluso cuando tiembla”.

Los seres queridos han sido y siguen siendo el mayor motor para Carla: “Ellas nos recuerdan que la vida continúa pidiendo ser vivida, aún con cicatrices”. Una reflexión sobre la vida que, pese a no ser en sus propias palabras, parecen ser una buena forma para la hija de Cari Lapique para abrirse un poco más al mundo después de uno de los momentos más complicados de su vida.

Las cuatro pérdidas en la familia Goyanes

Fue 7 de agosto de 2024 cuando Carlos Goyanes fallecía repentinamente en su casa de Guadalmina. Fue Caritina la que tuvo que darle la dura noticia a su madre. 19 días después, fallecía ella. La desgracia todavía se cernía una vez más sobre la familia porque el día anterior había fallecido también Tito Goyanes, hermano de Carlos. La vida no dio mucha tregua a la familia. En enero de 2025 , hermano de Cari, a punto de cumplir los 71 años.

Hace unos meses, era Cari Lapique la que confesaba también quiénes eran el motor de su vida ahora mismo: sus nietos. La socialité está dispuesta a todo por los hijos de Carla y los de Caritina. “Mis nietos son lo más importante”, decía llena de orgullo en la presentación del tercer libro de Belén Junco, ‘La digna heredera’.

Carlos Goyanes, Cari Lapique, Carla Goyanes y su marido, Jorge Benguría. (Gtres)

Como ella misma presume, es una “abuelona molona” para sus nietos, su mayor orgullo. Así es como se autodenomina ella misma, “abuelona”, etiqueta que usa frecuentemente en su perfil de Instagram en modo hashtag siempre que comparte algo con los más pequeños de la familia. “Abuelo feliz” durante sus vacaciones de verano; “Abuelona te echa de menos”; “Abuelona orgullosa” cuando ella misma consiguió llegar a los 100.000 seguidores…

Orgullosa también se muestra de todos los logros que sigue consiguiendo el otro gran proyecto de la vida de su hija, su catering. Caritina, la más ajena a los focos del clan Goyanes, llevaba más de dos décadas recibiendo la recompensa del aplauso al trabajo bien hecho por su servicio de catering para bodas, empresas y particulares. Para ella, Six Sens, después de sus hijos, era su mayor orgullo. “Mi trabajo me hace muy feliz”, decía siempre que le preguntaban por la empresa que tanto esfuerzo le llevó en su creación. 

Carla Goyanes con su marido Jorge y sus primos Felipe y Carlos. (Gtres)

Tras su muerte, los fogones no se apagaron y siguieron rindiendo homenaje a Caritina de la mejor manera posible, haciendo un mejor trabajo. Un trabajo digno de reconocimiento a modo de premios que no han dejado de sucederse. Es el caso de los Premios Escaparate el pasado mes de septiembre, premio que recogió su madre. 

“La memoria de mi hija Cari, premiada. Agradecidísima. Fuimos a recoger el premio. Emoción”, escribía en sus redes sociales tras aquella mágica noche. “Fue superemotivo, en Sevilla”, recordaba ahora en la presentación del libro de su amiga. “Recogiendo cosas de ella”, decía ante la prensa con una visiblemente emocionada contenida al hablar de su hija.

El mes de agosto de 2024 marcó significativamente a la familia Goyanes: en cuestión de semanas sufrían la muerte de Carlos Goyanes a los 79 años y la de su hija Caritina a los 46. A pesar del duro golpe, sus seres queridos se veían obligados a seguir adelante con la larga sombra de estas dos grandes muertes. Sobre esto ha querido hablar ahora Carla Goyanes, sincerándose con sus seguidores sobre la motivación que hay detrás de la superación del duelo.