Dos hombres se dedicaron, entre 2015 y 2022, a adoctrinar a jóvenes en reuniones que se celebraron en Melilla; también se dedicaron a difundir en redes sociales imágenes, vídeos y audios de “alto contenido violento”, en los que invitaban a “combatir a los enemigos del Islam” y defendían que las mujeres con burka estaban “más cerca del paraíso que las que no se tapan”. La Audiencia Nacional les ha condenado a seis años y medio de prisión por su “intensa labor” de exaltación del terrorismo islámico en España.

Los magistrados consideran que Rachid Akouad y El Ourdani Zaroith, de nacionalidad marroquí, actuaron como “vector de la ideología radical yihadista” entre 2015 y 2022. Por ello, les condenan como autores de un delito de adoctrinamiento terrorista para la incorporación a una organización o grupo terrorista.

Según recoge la sentencia, ambos asumieron y exaltaron los postulados del ideario del Estado Islámico y la “visión ultraortodoxa del Islam”. Y, poco a poco, invitaron “a terceros” a sumarse.

Zarioh empezó en Facebook, con un perfil que “llegó a contar con 267 seguidores”. Publicaba contenido en abierto “en favor del ideario terrorista”: combatientes con banderas, imágenes belicistas contra Occidente e Israel. Culpaba a “Occidente” de “los males que sufre la población musulmana”.

En la lista de mensajes que difundía constan también fotos de cuerpos desmembrados o decapitados y vídeos en los que se criticaba la vestimenta de las mujeres, a la que atribuía “la culpa del aumento de los niños frutos del adulterio”. Además de valerse de la red social creada por Mark Zuckerberg, compartía las publicaciones por WhatsApp y Telegram.

En su casa en Melilla, encontraron “numerosos discursos o sermones” de predicadores del “salafismo radical”, una rama del Islam en consonancia con los postulados de organizaciones terroristas. También hallaron vídeos sobre combates, entrenamientos militares y ataques, e incluso grabaciones en las que figuran personas que fueron condenadas por terrorismo yihadista por la propia Audiencia Nacional.

Los magistrados también destacan que Zarioh mantuvo conversaciones con su sobrino menor de edad, de 12 años. Señalan que se prevalió de su “relación de parentesco” y de su “ascendencia” sobre él para formarle en los postulados propios de organizaciones de terrorismo yihadista.

Clases de artes marciales a jóvenes de Melilla

Por su parte, consta que Akoudad se valió de internet para estudiar los postulados del Estado Islámico y para obtener material que luego utilizó para “formar” a jóvenes que viven en Melilla a través de WhatsApp y Telegram. Según la sentencia, el condenado llevó a varios de estos seguidores a vivir en su casa para que vieran los vídeos de adoctrinamiento. En su domicilio, tenía dos salas de reuniones que preparó con un atril y una televisión.

Además de estos encuentros, los magistrados destacan que Akoudad se reunía con estos jóvenes en sitios públicos de Melilla y les enseñaba artes marciales. Varias de estas reuniones fueron grabadas por el acusado y los asistentes.

La Audiencia Nacional condena a ambos a seis años y medio de prisión −la Fiscalía pedía siete años de prisión para cada uno− debido a la cantidad y calidad del material difundido y los canales utilizados para su publicación. Además, les inhabilita durante 12 años para trabajar en oficios educativos o deportivos. También les impone una multa de 5.700 euros a cada uno.