Esta producción audiovisual narra la vida del joven a través del testimonio de familiares, amigos, sacerdotes, frailes y monjes que mantuvieron una estrecha relación y fueron testigos directos de la obra que Dios hizo en él. También se ofrecen varios fragmentos de una entrevista a Pablo, que fue grabada pocos días antes de su fallecimiento.

 

“El Cielo existe, Jesús está vivo”: este es el mensaje principal que Pablo transmite en este documental. Y lo manifiesta en frases que él mismo dice abiertamente ante la cámara: “Por el sufrimiento en la enfermedad, me encontré con Dios, y por la muerte en la enfermedad, me iré con Él. Y eso me hace inmensamente feliz”.

 

Pablo ofreció su vida a Dios por tres intenciones: por la conversión de los jóvenes, a través del encuentro con Jesús Eucaristía; por la unidad de la Iglesia; y para que la ofrenda de su vida nos ayude a todos a quitarnos el miedo a la muerte.

 

Tras la proyección del documental, a la que han asistido unas quinientas personas, ha tenido lugar un coloquio en el que han participado el obispo de  Salamanca y Gran Canciller de la UPSA, mons. José Luis Retana Gozalo; el vicerrector de Ordenación Académica, Profesorado y Calidad, Francisco José Álvarez García; el prior de la Provincia Carmelita de Aragón, Castilla y Valencia, P. Salvador Villota Herrera; y la directora y guionista del documental, Marta Sanz Lovaine.