Jon Pérez Bolo dirigió al Burgos CF durante 57 partidos -54 de Liga y 3 de Copa- y en la campaña 23/24 logró la mejor clasificación en Segunda del conjunto blanquinegro en su etapa moderna -fue noveno con 59 puntos-. El siguiente curso lo comenzó de forma excelente, pero una racha de seis encuentros sin ganar acabó con su crédito y provocó que comenzará la etapa de Luis Miguel Ramis. El bilbaíno regresa a El Plantío al mando del Huesca, que llega a la cita en posición de descenso, después de dos derrotas consecutivas y con la necesidad de conseguir un resultado positivo.
«Siempre es bonito volver a un sitio donde has estado muy bien. Te hace mucha ilusión porque podré ver a amigos y eso siempre gusta», comentó un Jon Pérez Bolo que también señaló que con su extensa trayectoria en el fútbol cada vez asume con más normalidad este tipo de regresos. No obstante, asegura que no quiere pensar en estos momentos en lo sentimental, ya que su equipo se encuentra «en una situación complicada». «Estamos centrados en sacar esto adelante y no queremos ver otras cosas que no sean intentar ganar el partido, hacer las cosas bien y trabajar», respondió.
Bolo también destacó el complicado choque al que se enfrentan los suyos y alabó el potencial de la escuadra burgalesista. «El Burgos es un gran equipo que está haciendo una grandísima temporada. Es un partido muy difícil, en un escenario complicado con una afición que aprieta muchísimo. Habrá un buen ambiente de fútbol y si somos capaces de competir bien tendremos opciones, si no, será muy difícil», advirtió.
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