No se lo esperaba, cuando le dijeron que su programa «No somos nadie» se cancelaba a finales de este mes de enero se llevó la sorpresa de su vida. María Patiño se enfrenta a un futuro desolador a no ser que estos días reciba alguna oferta de otras cadenas. Porque actualmente su vida profesional vaga en la incertidumbre más absoluta.
María vive uno de los momentos más complicados de su carrera profesional. Mientras algunos de sus antiguos compañeros (Lydia Lozano, Alonso Caparrós, José Antonio León, Kike Calleja…) están colaborando en otros programas, de momento, ella se encuentra a la espera de recibir alguna oferta que le coloque de nuevo en el candelero a partir de febrero.
El consejo: un año sabático
Su entorno le recomienda que se tome las cosas con calma, lleva demasiado tiempo al pie del cañón y ya es hora de que se tome un periodo sabático.
Pero a María le cuesta parar, no quiere desligarse de la televisión, y más si es competitiva, y espera recibir una propuesta que le guste para seguir en un medio al que le debe demasiado.
El problema es que está demasiado identificada con la tele «basura» y los programas en los que priman más los gritos que la coherencia. Por su forma de ser, y su método de trabajo, la identifican con un tipo de periodismo agresivo ahora en decadencia.
Aunque si la lacrimógena Lydia Lozano ha sabido aclimatarse a su nuevo rol en «¡De viernes!» no extrañaría que Patiño hiciera de tripas corazón convirtiéndose en una colaboradora al uso.