El presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, sorprendió este viernes al lucir unas gafas de sol de espejo y de estilo aviador en una reunión celebrada en el Palacio del Elíseo, en París.
«Disculpen estas gafas, que se deben a un pequeño problema», dijo Emmanuel Macron en la reunión. «Tengo que usarlas un tiempo, así que tendrán que aguantarme así», agregó el mandatario, con un aspecto al más puro estilo Top Gun.
Ya el jueves, Macron apareció en la base aérea de Istres (sureste) con otras gafas de sol de aviador que causaron sorpresa y que posteriormente el servicio médico del Elíseo justificó por un derrame en el ojo derecho.
Macron se quitó las gafas durante el discurso y abordó el asunto de su ojo entre bromas: «Quiero pedir disculpas por el carácter poco estético de mi ojo. Es algo sin importancia. Puede que sea una referencia no voluntaria al ojo del tigre en este inicio del año».
El ‘ojo del tigre’ al que hacía referencia Macron tenía un doble sentido. Por un lado, a Georges Clemenceau, primer ministro y figura de la firmeza francesa durante la Primera Guerra Mundial, un símbolo bien elegido para un discurso de marcado corte militar.
Pero el presidente marcó un segundo referente, el de una gema, ‘el ojo de tigre’, que simboliza la «determinación».