Fue en octubre de 2024 cuando un seísmo agitó ‘La Oreja de Van Gogh’ al anunciarse que Leire Martínez dejaba de ser la vocalista del … grupo. Pero el origen del terremoto empezó meses antes, en junio, cuando Amaia Montero subió al escenario del estadio Santiago Bernabéu de Madrid durante el concierto de Karol G para cantar junto a ella ‘Rosas’.
Esa imagen hizo que los miembros fundadores de la banda vasca (Xabier San Martín, Álvaro Fuertes, Haritz Garde y Pablo Benegas) se planteasen la posibilidad de su vuelta para hacer conciertos puntuales por el 30 aniversario. El gran obstáculo es que ya tenían vocalista desde hacía 17 años. Según ha desvelado el diario El Mundo en el suplemento LOC, la cantante navarra se mostró abierta a cantar a dúo cuando conoció la posibilidad de reincoporar a Montero. Fue esta última la que se negó en rotundo. Y se apoyó su negativa para dejar a Martínez fuera del grupo.
Fue entonces cuando el grupo emitió el comunicado unilateral a través de sus redes sociales. La implicada no lo firmó ni supo que iba a publicarse. Tampoco fue la única que se quedó apartada. También se ha bajado de la gira el guitarrista Pablo Benegas. «Decide ponerse en contra de la vuelta de Amaia por el bienestar de la propia Amaia», esgrimía hace unos días el comunicador David Insua en el programa ‘El despertador’, de Radio Nacional de España. Matizaba que el guitarrista siente «adoración» por la vocalista, pero no la ve «en condiciones de asumir todos los compromisos de la banda y afrontar el nivel de exigencia de ser la cantante en una gira tan extensa». Es entonces cuando decide «dar un paso atrás y no participar en algo que no es del todo bueno para ella», zanja. Los demás sí lo veían claro.
A primera vista, no se trataba de una marcha abrupta como sí lo fue la de Leire Martínez antes de consumarse el regreso de Amaia Montero. Ahora, ese movimiento va cogiendo matices. La decisión de otro de los fundadores de la banda, según el comunicado de la misma, era «por una temporada para poder centrarse en su familia y explorar nuevos retos profesionales». La nota incluso incidía en que «sigue formando parte» del proyecto, aunque no para la gira que supone el regreso de Montero. La realidad podría ser bien diferente. La banda había creado para la nueva sonada gira una nueva sociedad y el único nombre ausente de los miembros originales es el de Benegas.
Nueva sociedad
La primera, la salida de Martínez, era más sencilla de solventar. La cantante navarra nunca fue administradora de la sociedad original y era una asalariada de la sociedad original, La Oreja de Van Gogh SL, con sede en Bilbao y que ha sostenido al grupo desde sus inicios. Las últimas cuentas depositadas reflejan una empresa saneada, con un total activo de 2,9 millones en 2024. En cambio, Benegas se ha apartado sí era socio a todos los efectos. Su salida «temporal» se ha solventado con la creación en diciembre de una nueva sociedad bajo el nombre de Producciones Musicales La Gira S.L. Aparecen como administradores mancomunados todos los miembros actuales del proyecto vinculados al regreso de Amaia Montero, mientras que Haritz Garde figura como apoderado, encargado de la gestión operativa. El detalle no es menor. Este movimiento, el de apartar empresarialmente a un miembro desligado de la banda, no se produjo con la salida de Amaia Montero. Ella siguió formando parte de la sociedad original a todos los efectos, con el correspondiente 20% de la propiedad dividido entre los cinco miembros originales.
La banda no se sacude la polémica ni tras la presentación de su nuevo ‘single’ en La 1 antes de las Campandas ni durante la preparación de su extensa gira, con entradas ya agotadas en muchos recintos. Hace solo unos días muchos seguidores ponían en duda la capacidad vocal de Amaia al ver un vídeo de uno de los ensayos. La controversia parece que les acompañará encima del escenario en los próximos meses.