El éxito de público llama al éxito. Y si a lo largo del pasado año las muestras de fotografías hechas mucho tiempo atrás, por supuesto en blanco y negro, de usos, costumbres y localidades de nuestra región despertó mucho interés, ahora se va a inaugurar otra exposición en el mismo lugar: la Casa de Castilla-La Mancha. Va a ser a partir del esta misma semana, con un acto dedicado a explicar el nuevo aspecto de estos retratos, que se van a centrar en las casas y edificios llamativos y también en los que de alguna manera significan cierto estilo más o menos uniforme de las construcciones sobre todo de las provincias en las que está la región natural de La Mancha, antes de que se le uniera la de Guadalajara, para inventarse la autonomía política que como novedad se incluyó en la Constitución.
Esta denominada oficialmente IV Exposición de Fotografía Antigua 2025-2026, que está organizada por la Federación de Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha en la Comunidad de Madrid, se dedica en esta nueva convocatoria «al proyecto de recuperación» de estos originales. Y, cual especifica su programa oficial,«es una iniciativa bien asentada», de la que se puede aventurar «una muy larga y contundente trayectoria en los años venideros».
En concreto se especifica, y así figura no sólo en la programación de la Casa Regional de la capital madrileña, sino en el resto de las existentes de manera oficial u oficiosa en otras localidades de la Comunidad, cuáles han sido las series presentadas hasta ahora, insistiendo en que tuvieron muchos visitantes para contemplarlas. Y, ahora, se puntualiza que este año la muestra se lleva a cabo sobre elementos de arquitectura popular en Castilla La Mancha -con varias fotos de localidades de Albacete- dejando claro que en ningún caso son trabajos exhaustivos que analizan mediante las imágenes cómo fue la vida del pasado. Si bien es cierto que las colecciones apuntan algunos rasgos en cada temática.
La implicación de las personas socias de las Casas en la Comunidad de Madrid, bien directamente o bien a través de contactos personales, es el elemento fundamental de este proyecto. «Por lo tanto, es obligado el agradecimiento a su desinteresada colaboración sin la cual ni esta ni ninguna de las ediciones anteriores hubiera sido posible».
Dentro de esta imprescindible ayuda general, ha destacado la de los afiliados de la Casa Regional de Madrid, que es la que cuenta con mayor número de socios propios, a los que se unen los de las agrupaciones de todas las provincias autonómicas. Pero, cual remarca el presidente de la misma, José Fernando Sánchez, hay que resaltar también que, precisamente a través de los socios de su entidad, han contado con la ayuda de familiares y amigos que no lo eran pero guardaban fotos de sus lugares de origen. «Y que se ha aglutinado alrededor de este proyecto, la mayoría de ellos también residentes en la Comunidad de Madrid, el territorio que nos une, y también atentos a buscar imágenes y a divulgar esta actividad por todos los caminos posibles».
Como es lógico, desde la directiva de la Casa, e igualmente a través de los socios, se ha aprovechado para intentar que estos colaboradores que no son miembros de la misma se inscriban, ya que este año se han ampliado las ventajas para los que ya lo eran y, claro, disfrutarán los nuevos. Una de las que mayor aceptación ha tenido es la rebaja de un 20% en las ya bajas tarifas -merced a la subvención de la Junta de Comunidades- de todas y cada una de las excursiones, tanto las que se llevan a cabo en la región como fuera de ella.
Los descuentos también afectan a otras de las actuaciones que se programan: como el uso de las diversas salas para asuntos personales y ajenos a la Casa -cuyos dos salones de actos, uno con cabida de un centenar de personas y otro alrededor de la mitad- y el gran número de cursos y talleres que se desarrollan con distintas periodicidades, aunque normalmente trimestrales.
En otro orden de cosas, es igualmente destacable la mejora en el diseño y en el número de páginas del boletín mensual con la programación del mismo y un avance del siguiente. Una mejora que también ha llegado a la revista cultural Besana, sobre importantes asuntos de la región, que a su edición en papel suma ahora la digital. Sin olvidar el tratamiento especial en la cuota para desempleados y jóvenes y, por último, la desgravación fiscal sobre la cuota de socio, que en algunos casos puede alcanzar hasta el 80% de la aportación.