La carrera por el desarrollo de la Inteligencia Artificial se ha convertido en uno de los grandes caballos de batalla de las principales empresas tecnológicas del mundo. Nadie quiere perder su cuota de protagonismo en lo que ya es una auténtica revolución destinada a formar parte de nuestra vida cotidiana y de la que ha tomado buena nota Apple. Los de Cupertino han movido ficha dentro de la industria al culminar una alianza inédita con Google para impulsar sus funciones de IA en productos como Siri, según informaron los dos titanes tecnológicos. 

Este acuerdo de colaboración plurianual recoge que la próxima generación de modelos de base de la manzana mordida se basará en los modelos Gemini y la tecnología en la nube de Google, tal y como apuntaron ambas compañías en un comunicado conjunto.

«Tras una evaluación exhaustiva, Apple determinó que la tecnología de IA de Google ofrece la base más sólida para sus modelos de base y está entusiasmada con las innovadoras experiencias que brindará a los usuarios», recoge el texto.

La entidad con sede en California ha estado buscando durante los últimos meses un socio que les permita utilizar su tecnología de terceros para desarrollar un modelo de Inteligencia Artificial personalizado, barajando opciones como Anthropic, OpenAI o las capacidades de Google Gemini, que finalmente fue la escogida.

Como resultado de esta colaboración, Apple prevé que Siri esté plenamente integrado con otras aplicaciones y cuente con capacidad para comprender el lenguaje natural para facilitar el control completo del dispositivo solo con la voz. Se espera que la nueva actualización del conocido asistente, tras sufrir un retraso, vea la luz en la primavera de este año.

La entidad subrayó igualmente que Apple Intelligence seguirá funcionando exclusivamente en los dispositivos fabricados por la compañía y se ejecutará en su Private Cloud Compute, de manera que mantendrá los estándares de privacidad característicos de la empresa, llevando a cabo las tareas y utilizando los datos de forma segura.

La alianza supone un cambio de estrategia para la compañía, caracterizada en el pasado por haber llevado la voz cantante en lo que a innovación tecnológica se refiere y que, consciente del escenario actual, esta vez ha tendido la mano a uno de sus competidores. El pasado noviembre, el portal Bloomberg informó de conversaciones entre Apple y Google en busca de un acuerdo en este sentido, que implicarían un pago de 1.000 millones anuales por parte de la primera.

Concentración

Este pacto entre dos teóricos rivales de Silicon Valley trae, sin embargo, consecuencias positivas para ambas partes. En el caso de la entidad que lidera Tim Cook, esta se beneficiará del modelo Gemini, para muchos el mejor por su comprensión multimodal y eficiencia, antes de embarcarse en el reto de desarrollar un sistema propio.

Aunque es Google quien vuelve a dar otro golpe en la mesa. La entidad que preside Sundar Pichai sigue posicionándose como la gran referente de este sector tras el boom inicial de OpenAI con el desembarco de ChatGPT.

El acuerdo no ha estado exento de polémica y ha despertado recelos por parte de Elon Musk, presidente de X y xAI, quien advirtió de la «irrazonable concentración de poder» de la propia Google.