Marina Rivers se ha convertido en una de las voces más críticas contra el ‘éxodo’ de creadores de contenido españoles a Andorra motivado por sus posibles ventajas fiscales. Una firme postura que hace unos días le llevó a defenderse de una campaña de acoso en redes orientada a «desacreditar», «insultar» y «rebajar» cada uno de los aspectos de su vida cotidiana con el fin de «disciplinarla» y, en definitiva, de mantenerla «callada». 

Esta oleada de mensajes «de ‘incels'» se remontaría a su conflicto con uno de los youtubers que tributan en Andorra, RickyEdit, quien la tachó el pasado mes de agosto de «hipócrita» por denunciar los problemas de acceso a la vivienda de los jóvenes mientras vive en un «chalet de lujo». Por su parte, Rivers, si bien ya daba por zanjado el asunto, no desaprovechó la oportunidad para reafirmar cuáles son sus ideales y principios:

«Y lo voy a decir: yo pagando el tipo máximo de porcentaje [de IRPF] que se puede pagar, sigo defendiendo este sistema y sigo defendiendo la redistribución de la riqueza, y eso es lo difícil», argumentaba la tiktoker, invitando a su comunidad a «cuestionarse por qué los defensores férreos de la libertad y los que acusan a los demás de esta falta de libertad son los primeros que intentan machacar, silenciar y educar» a alguien como ella.

Ahora, cuando las aguas parecían haberse calmado, la ganadora de MasterChef Celebrity 9 ha vuelto a avivar la polémica con un nuevo vídeo grabado desde Andorra, en el que se jacta de los supuestos beneficios que habría encontrado tras decidir trasladar su residencia fiscal al país andorrano. «Como dijo un grande: tengo estos principios, pero si no te gustan, aquí tengo otros», señalaba Rivers, en un marcado tono irónico.

Así, confirmando que «los rumores son ciertos», la influencer madrileña se pasea por su nuevo hogar, en el que se habría instalado de manera forzosa — «Amiga, si no puedes con tu enemigo, únete a él»—, mientras bromea con que su radical decisión, lejos de estar vinculada al clima montañés de Andorra, se debió a su interés por tributar menos impuestos. 

«Me he cansado de pagar un 47 % y quiero pagar un 10%. Es que Andorra es muy seguro y, además, hay nieve», explicaba Rivers, sin poder contener la risa, enumerando algunas de las razones más habituales que brindan sus compañeros de sector. «Aquí no me puedo permitir un chalet de lujo, me puedo permitir tres. Espero que ahora todos vosotros me defendáis», agregó.

En este punto, la influencer desveló el verdadero motivo detrás de este aparente giro de los acontecimientos. Y es que, tal como dejó caer al final del vídeo, ha tomado la determinación de dar un nuevo enfoque a su contenido en redes, inaugurando una nueva etapa en YouTube. 

Como era de esperar, no tardaron en llegar en redes como X los primeros mensajes de apoyo por parte de su audiencia y, del mismo modo, tampoco faltaron algunas críticas negativas que aludían a su físico para «rebajar» y anular los comentarios sarcásticos que había vertido en su vídeo.

«Si eres un tío y subes una foto sin camiseta en el gym ‘bro, increíble, disciplina, físicazo’, si eres tía y entrenas glúteo y enseñas tu físico ‘puta, se nota la intención, solo vales por tu cuerpo'», apuntó Marina, a través de su perfil de X, y añadió: «Sois misóginos y unos hipócritas».