Golpe al ciclismo mallorquín, que pierde a su equipo de referencia en el campo profesional. Y es que, a punto de iniciarse su tercera temporada en el pelotón de élite, los responsables del proyecto del Illes Balears Arabay han anunciado a los corredores y técnicos del único conjunto UCI Continental español que no pueden continuar y echan el cierre a pocos días del inicio de la Challenge y el arranque de la campaña 2026. De hecho, los ciclistas y el cuerpo técnico, con Marc Buades al frente, están concentrados en un hotel de la Isla para preparar la cita, en la que debían competir del 28 de enero al 1 de febrero, aunque finalmente no podrán hacerlo.
El mánager general del equipo, Toni Vallcaneras, fue el encargado de comunicar la mala noticia a los ciclistas, catorce en nómina más los técnicos, que recibieron con sorpresa el anuncio de la desaparición del equipo profesional del Illes Balears Arabay. Todo, pese a los esfuerzos durante los últimos días para intentar reconducir la situación, especialmente a la hora de no haber podido concretar «compromisos institucionales en los plazos necesarios», reza el comunicado emitido por el equipo. Una circunstancia que generaba, para los gestores de la escuadra cafetera «una incertidumbre incompatible con la estabilidad que exige una estructura profesional de este nivel».
Los profesionales cobrarán la nómina del mes de enero y el propio Vallcaneras se pondrá manos a la obra para intentar buscar una salida a todos y cada uno de ellos, entre los que hay varios ciclistas mallorquines, caso de Joan Albert Riera, Joan Gamundí o Xavi Cañellas, además de otros más contrastados, como Sebastián Mora y Abner González, incorporación estelar del bloque para 2026. Eso sí, el Illes Balears Arabay mantendrá su equipo amateur pudiendo ser una vía de escape para algunos corredores, dejando abiertas las puertas a un posible retorno más adelante, siempre con viabilidad y seguridad contratadas.
«La decisión no obedece a motivos deportivos ni a falta de respaldo empresarial. El equipo contaba con patrocinadores, presupuesto garantizado, corredores y staff técnico contratados y una presentación oficial prevista para el 27 de enero», aseguran desde el equipo, que señalan a «circunstancias ajenas al equipo, vinculadas a compromisos institucionales que no han podido concretarse en los plazos necesarios» incompatibles con el ritmo que exige un proyecto así.
Por ello, y para intentar agilizar el proceso de salida, la dirección del equipo ha optado por «una decisión responsable, priorizando no poner en riesgo a las personas ni a las empresas implicadas», prosiguen. Pese a este abrupto final, el Illes Balears Arabay y sus gestores han querido agradecer «el compromiso y la confianza de corredores, staff, patrocinadores y colaboradores», teniendo firme la idea de seguir vinculados al mundo del ciclismo «estudiando futuras vías para retomar el proyecto en un marco sólido y sostenible».
Ahora, los gestores del Illes Balears Arabay se enfrentan, además de a la disolución de los contratos de sus trabajadores -corredores y técnicos- a las de los patrocinadores y colaboradores a diferentes niveles. Una circunstancia a la que se ha llegado tras semanas de gestiones y esfuerzos para evitar este desenlace.