Ángela Murillo

Lunes, 19 de enero 2026, 21:23

| Actualizado 23:24h.

Diego Muñoz Torrero revivió este lunes en la gran pantalla, con la proyección en el teatro López de Ayala de Badajoz de un documental de 47 minutos que relata la importancia del legado del extremeño que sentó las bases del constitucionalismo y el Estado de derecho. 265 años se cumplen del nacimiento del sacerdote y político liberal nacido en Cabeza del Buey. Un clérigo, devoto y liberal a la vez, una «figura compleja para la época», sobre el que cayó el peso del olvido, a pesar de ser el padre de la Constitución de 1812.

Tras la proyección de ‘Los cuatro entierros de Muñoz Torrero‘, el periodista de HOY Juan López-Lago moderó un debate entre Fernando Rodríguez, codirector y guionista del documental, y el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura Enrique Moradiellos. «Escuché ese nombre y en Salamanca, como en tantos sitios, hay una calle de Muñoz Torrero, pero no sabía quién era. Empecé a indagar, y vi que había muy poco investigado. Es una historia apasionante, siempre perseguido por unos y por otros, pero él siempre en su sitio, fiel a sus ideas», relató el encargado de construir el relato audiovisual. Por su parte, Moradiellos dio las claves de la impronta de una figura «imponente» en perspectiva histórica, no solo de España, sino de América, así como en Portugal. «Esa Constitución de 1812 es probablemente la tercera que hay en el mundo, después de la norteamericana y la francesa, y además es la primera de todos los países latinoamericanos». El catedrático de la Universidad de Extremadura abordó los motivos que explican por qué cae en el olvido esta figura política de gran trascendencia histórica.

Antes de comenzar la proyección, abrió el evento José Luis Pastor, director de un trabajo documental cuya producción ha durado un año, con grabaciones en trece localizaciones, para dar paso a la alcaldesa de Cabeza del Buey y presidenta de la Fundación Muñoz Torrero, Ana Belén Valls. Ambos pusieron el énfasis en la importancia de rescatar del olvido al religioso liberal. En la película, el cantautor Luis Pastor es el encargado de poner voz al clérigo en un relato ficcionado en primera persona que intenta recrear momentos claves de su destierro, exilio y muerte. Intervenciones que se intercalan con el análisis de historiadores y otros expertos en la figura del «licenciado en casi todo lo que había que estudiar en Salamanca».

Fue Muñoz Torrero un religioso que defendió pilares sobre los que se asienta el sistema democrático, como la soberanía nacional -que a partir de ese momento reside en el pueblo-, la separación de poderes o la libertad de imprenta. Un ideario político que cristalizó en la Constitución de 1812, de la que fue ponente.

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Público asistente a la presentación.

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Ana Belén Valls, alcaldesa de Cabeza del Buey y presidenta de la Fundación Muñoz Torrero.

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Raquel del Puerto, presidenta de la Diputación de Badajoz.

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José Luis Pastor, director del documental.

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De «precisos y certeros» calificó Moradiellos los testimonios de los distintos expertos que participan en el documental, además de valorar la recreación histórica-ficcional. «A veces necesitamos pensar que la historia no es un gran gigante que va andando: son personas, en ambientes, en circunstancias, con sus miedos, con su arrojo y su valentía».

Lisboa es uno de los enclaves que aparecen en la cinta. Allí marchó Diego buscando un barco que le llevara a un lugar seguro en el exilio, pero fue apresado en 1828, y enviado a «la prisión más lúgubre del país», San Julián de Barra, donde vive sus últimos momentos, y fallece en 1829, a los 68 años, «defendiendo sus valores».

Restos en el Panteón de España

Su última casa sería el Panteón de España en Madrid, el de los hombres ilustres, donde comparte retiro con los liberales que aprendieron de él. Es ese el lugar donde reposan sus restos y donde también se atisba la sombra del olvido.

En el documental ocupa un lugar destacado su Cabeza del Buey natal, donde viene al mundo en 1761, en el seno de una familia acomodada e influyente. Una cuna que le permitió estudiar latín y llegar a la Universidad de Salamanca, el momento que le «cambió la vida». Aterriza Muñoz Torrero en un periodo clave, justo cuando están llegando a ente enclave de saber los primeros aires de la Ilustración en Europa. Su carrera religiosa no le impidió avanzar en un pensamiento reformista, con principios políticos innovadores, según detalla el catedrático Emilio La Parra. Fue su paso por Salamanca el origen de lo que después se puso negro sobre blanco en las Cortes de Cádiz y en el liberalismo.

Autoridades presentes

A la presentación de este trabajo audiovisual en el López de Ayala asistieron numerosas autoridades como la presidenta de la Diputación de Badajoz, Raquel de Puerto; su homólogo en la Diputación cacereña, Miguel Ángel Morales; el presidente de la Fempex, Manuel González Andrade; el exalcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso; el expresidente de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra; o la subdelegada del Gobierno en Badajoz, Isabel Cortés; entre otros políticos como el exconsejero de Salud, José María Vergeles, o el diputado provincial Ricardo Cabezas.

Cerró el acto de presentación del trabajo realizado por la productora madrileña ‘not too late’ la música en directo del cantautor Luis Pastor, a la guitarra, y su mujer Lourdes Guerra, con la interpretación de ‘Soy’ y ‘Cáceres y Badajoz’.

Además de Moradiellos y Ana Belén Valls, en el documental intervienen la profesora y escritora Elvira Roca Barea; el profesor Gonzalo Butrón, doctor en Historia por la Universidad de Cádiz y uno de los máximos conocedores de la figura de Muñoz Torrero; Miquel Roca, uno de los dos únicos padres de la Constitución de 1978 aún vivos; o el historiador portugués Rui Rosado Vieira, autor de la obra ‘Muñoz Torrero en Portugal’.

Este proyecto divulgativo tiene como principales patrocinadores a la Fundación Muñoz Torrero y la Fundación CB. También colabora la Fundación Extremeña de la Cultura, Aqualia y HOY como ‘media partner’.

Versión de 20 minutos

José Luis Pastor avanzó que se ha elaborado una versión de veinte minutos para potenciar la divulgación de este legado entre los más jóvenes. El objetivo es que conozcan el valor de los principios en los que se asienta el Estado de Derecho a partir de este valioso testimonio histórico.

«En historia nada está garantizado. Todo lo que comienza tiene fin. Las cosas, si no se cuidan, si no se protegen, no subsisten», aseveró Moradiellos. Por ello insistió en que el protagonismo de Muñoz Torrero fue superior a su época.

El documental inicia ahora su andadura. Se proyectará el 29 de febrero en Cabeza del Buey, se emitirá en Canal Extremadura y en marzo se podrá ver en el Congreso de los Diputados.

Etapas vitales

En la trayectoria vital de Muñoz Torrero se diferencian varias etapas: su infancia en Extremadura (1761-1775), sus estudios en la Universidad de Salamanca (1776-1787), su cargo de rector allí (1787-1789), para centrarse después en su etapa religiosa, como canónigo en la colegiata de Villafranca del Bierzo (1790-1819). A partir de ahí se da paso al periodo como parlamentario en Cádiz (1810-1814), al que sucede el encarcelamiento en Madrid (mayo de 1814-diciembre de 1815), su destierro en La Coruña (1815-1820), su etapa como diputado en el Trienio Liberal (1820-1823), el segundo destierro en Portugal y su triste final (1823-1829). «El mismo 16 de marzo de 1829 tiraron mi cuerpo muerto junto a la cárcel de San Julián, y allí me enterraron, de mala manera. Ni una mísera cruz para rezar por mí. Qué humillación para un hombre de fe como yo».

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