PP y Vox congelan la negociación en Extremadura y alejan sus posiciones de cara a un acuerdo que termine con una investidura de María Guardiola. Las conversaciones están en este momento rotas. Este martes se constituye la Asamblea regional y se confirmará la … fragilidad de una relación, la de los dos partidos en esta comunidad, que nunca ha gozado de buena salud. Más bien al contrario. En las últimas horas las acusaciones entre ambas formaciones se han recrudecido en busca de culpables. Los populares insisten en mostrar su sorpresa por la ruptura, dando por hecho que el acuerdo estaba muy cerca, mientras que el partido de Santiago Abascal tilda la oferta negociadora como un auténtico «insulto», señalando al PP.

En realidad, los contactos llevan atascados días. Como publicó ABC el fin de semana, eran varios los escollos que impedían avanzar en la negociación. En Vox habían advertido al PP de que no cederían en algunos asuntos clave, como la política agraria, para la que exigían competencias muy claras y un presupuesto para poder ejecutarla. Esta cartera ya fue un punto de fricción en 2023, cuando decidieron trocearla para poder contentar a Vox. Le dieron la gestión forestal y los populares asumieron el resto de las competencias de Agricultura.

Fuentes del núcleo duro de Abascal aseguran a ABC que lo que hasta el momento el PP ha puesto encima de la mesa es «incluso inferior al pacto de 2023» en algunos puntos, a pesar de haber duplicado los diputados en las últimas elecciones y haber rozado el 17% del voto. «Una broma», resumen las mismas fuentes, que discuten el argumento del PP sobre que el acuerdo programático estaría prácticamente cerrado. «Nada de eso. No había nada cerrado. Nosotros hicimos un planteamiento y la respuesta ha sido una burla», zanjan. En el entorno de María Guardiola, por su parte, insistieron en mostrar su «sorpresa» cuando el lunes por la mañana Vox confirmó que esas conversaciones se habían pausado por falta de avances. El PP se queja de que se enteró primero por la prensa. Después la presidenta recibió un correo electrónico de una línea.

La ruptura llega a las puertas de la primera fecha límite en la que tendría que haberse producido el primer gran acuerdo, el de la Asamblea. Vox siempre había planteado su voluntad de hacer «un pacto global» que incluyera el parlamento regional, el programa de gobierno y la propia coalición. Fue el PP el que sugirió que Vox tendría que regresar a la gestión y entrar al ejecutivo regional tras haber abandonado todas las coaliciones que tenía en 2024. Abascal aceptó el órdago, enmendando su propia decisión de no estar en gobiernos y se sentó a negociar. Pero el partido más a la derecha del PP entiende que la única posibilidad de cerrar un acuerdo pasa por obtener competencias muy concretas y un presupuesto que las respalde. Es decir: no caben medias tintas ni «consejerías vacías».

El PP: «Quieren ganar tiempo»

Teniendo en cuenta que Vox ha descartado ya una abstención, el único pacto posible pasa por dar el sí a Guardiola. Y eso implica entonces un acuerdo de coalición que, en este momento, parece muy lejano. En el núcleo duro del PP extremeño están convencidos de que el partido de Abascal ha querido marcar distancias por la cercanía de la campaña aragonesa. Están convencidos de que Vox, en realidad, no tiene interés en entrar en el gobierno. Y aunque podrían terminar haciéndolo, añaden, en este momento es muy complicado mantener el tono desplegado en Aragón con un pacto en Extremadura. En los últimos días Abascal ha atacado durisimamente al PP y a Alberto Núñez Feijóo, entre otras cosas por haber decidido acudir a la reunión con Pedro Sánchez a La Moncloa. El encuentro quedó aplazado por la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba), pero ha servido al líder de Vox para acusar directamente al PP de «ser otra mafia» si «se sientan con la mafia».

Los populares acusan a Vox de no querer pactar en mitad de la campaña aragonesa, cuando Abascal llama «mafia» a Feijóo

El calendario permite que se reanuden las conversaciones después de las elecciones en Aragón. Una vez quede constituida la Asamblea este martes, se abre un plazo de un mes para el debate de investidura de Guardiola. Quince días para proponer candidato y otros quince para que se celebre la sesión. Las fuentes consultadas por Vox insisten en no tener ningún inconveniente en llevar las conversaciones hasta el final y, como publicó este periódico el sábado, tampoco temen hablar de repetición electoral si no hay acuerdo.

Incógnita con la Asamblea

La composición de la Mesa del Parlamento regional que se tiene que votar este martes actuará como termómetro. Tras la ruptura de las conversaciones, está todo en el aire. Ya en 2023, el tira y afloja entre las derechas posibilitó que el PSOE de Guillermo Fernández Vara lograse la presidencia de la Cámara regional, lo que aumentó la polémica por la falta de acuerdo entre ambas formaciones.

En Vox tildan de «burla» la respuesta del PP a su propuesta: «Es inferior incluso a algunos puntos de 2023»

En este caso, el resultado electoral da cierta tranquilidad al PP, que alcanzará la presidencia de la Asamblea, salvo que Vox sumase sus votos al PSOE. Si cada partido, como parece previsible, vota a su candidato, el PP tendrá la presidencia y una vicepresidencia. La otra vicepresidencia sería para los socialistas extremeños. Además, habría que repartir tres secretarías. Usando la misma lógica, de que cada partido use sus votos para sus candidatos, se repartirían entre PP, PSOE y Vox. Sin embargo, si los populares quisiesen dejar fuera de la mesa a Vox, podrían hacerlo matemáticamente. Si dividen sus 29 votos, podrían ganar dos secretarías y dejar la otra en manos de la izquierda, quedándose Vox sin puesto.