El Museo del Prado organizará este año una exposición dedicada al pintor sevillano Valeriano Domínguez Bécquer, según detalló en la presentación de la programación prevista para este 2026. Así, esta muestra temporal que se celebrará del 13 de julio al 11 de octubre, permitirá … reunir por primera vez en la pinacoteca nacional ocho cuadros de corte costumbrista que realizó el artista entre 1866 y 1867 como parte de un encargo gubernamental destinado al desaparecido Museo de la Trinidad, creado a raíz de la desamortización eclesiástica de Mendizábal.

La exposición estará comisariada por Pedro J. Martínez Plaza, técnico del Área de Pintura del siglo XIX del Museo del Prado. En un año en el que la institución dedicará exhibiciones con temáticas como el gótico mediterráneo, Mariana de Austria y Rilke en España, entre otras, la obra del hermano de Gustavo Adolfo también se verá proyectada ya en la segunda mitad del ejercicio.

Se da la circunstancia de que actualmente puede disfrutarse en el Museo de Bellas Artes de Sevilla de algunas de las pinturas que se verán en ‘Los cuadros de costumbres’ -título de la muestra de la pinacoteca madrileña- en el marco de la exposición ‘Los Bécquer, un linaje de artistas’, inaugurada por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía el pasado diciembre y disponible hasta el próximo 15 de marzo. La misma profundiza en cada uno de los integrantes de esta saga de influyentes artistas -José, Joaquín, Valeriano y el propio Gustavo Adolfo como dibujante- en el panorama romántico sevillano y español.

Entre las 65 pinturas (entre otras muchas obras) que se muestran en el antiguo Convento de la Merced, hay algunas que pertenecen a esa serie encargada por el Ministerio de Fomento (que por entonces tenía las competencias de Bellas Artes) durante el reinado de Isabel II a Valeriano Bécquer.

La serie fue encargada en 1865 para el desaparecido Museo de la Trinidad, creado tras la desamortización

Así lo refleja la Real Orden de 6 de febrero de 1865, que indica que se le otorgaría una pensión con el siguiente propósito: «Teniendo en cuenta la conveniencia de que en el Museo Nacional haya una colección lo más completa posible de cuadros que recuerden en lo futuro los actuales trajes característicos, usos y costumbres de nuestras provincias, y en vista de las especiales circunstancias que concurren en Don Valeriano Bécquer, la Reina (q.D.g.) se ha servido concederle la pensión de diez mil reales anuales, a fin de que recogiendo en dichas localidades los datos y estudios necesarios remita al referido Museo dos cuadros cada año de las condiciones que se indican».

En esa época, junto a su hermano Gustavo Adolfo, se trasladaron al Monasterio de Veruela (Zaragoza), lugar desde el que Valeriano aprovechó para realizar numerosos apuntes de las costumbres aragonesas y de algunos otros puntos de Castilla y del País Vasco. El autor de ‘Rimas y leyendas’ utilizó ese tiempo para componer algunas de sus poesías más famosas.

De lo mejor de la pintura costumbrista del XIX

Aunque solo se llegaron a completar tres provincias –Zaragoza, Soria y Ávila– se trata de un conjunto excepcional, «pues los detalles de la indumentaria y la descripción de los tipos, junto a su calidad, lo convierten en uno de los mejores ejemplos de la pintura costumbrista del siglo XIX en España», destaca el Museo del Prado que conserva, entre otros, ‘El presente’, ‘Interior de una casa en Aragón’ o ‘El baile. Costumbres populares de la provincia de Soria’.

Estos tres cuadros, además de ‘La fuente de la ermita’ y la ‘Aldeana del Valle de Amblés’ -estos de la provincia de Ávila- pueden verse hasta marzo dentro de ‘Los Bécquer, un linaje de artistas’ del Museo de Bellas Artes de Sevilla, un centro que en 2025 registró la visita de más de 357.515 personas, una cifra un 10% superior a la del año anterior, en parte, por el éxito de exposiciones temporales como ésta.