El Madrid prolongó su fina sinfonía en 2026 tras firmar una contundente victoria ante el Milán. Ya son siete triunfos en ocho encuentros los conseguidos por los blancos este año, cinco de ellos en Euroliga, un genial estado de forma que quedó reflejado a … la perfección contra los italianos. Los chicos de Scariolo fueron corales pero mortíferos en lo individual, enérgicos aunque también taimados a la hora de detectar las debilidades rivales. Un tifón de cabo a rabo que disfrutó y convenció a la par.
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Real Madrid
Campazzo (7), Abalde (10), Hezonja (13), Okeke (5), Tavares (10); Lyles (17), Kramer (12), Maledon (9), Deck (0), Garuba (4), Feliz (11), Len (8). -
Olimpia Milán
Ellis (8), Shields (8), Brooks (10), Booker (6), LeDay (9); Mannion (6), Lorenzo Brown (4), Ricci (6), Guduric (15), Nebo (4), Dunston (1). -
Parciales
30-23; 24-13 (54-36); 24-19 (78-55); 28-22 (106-77). -
Los árbitros
Sreten Radovic (Croacia), Arturas Sukys (Lituania) y Vasiliki Tsaroucha (Grecia).
Después de un sentido minuto de silencio por las víctimas de Adamuz, saltó a la palestra un gran Real Madrid, atrevido en ataque, liderado por el acierto de Abalde y Hezonja. Muy superior al Milán en definitiva, refugiados los italianos en el siempre competente Shields, un dolor de muelas el americano siempre que reta a los blancos. Sin embargo, ni él, ni Guduric ni Brown eran capaces de igualar la tormenta merengue.
Pasaban los minutos y todos los componentes de la plantilla local se sumaban a la causa. Lyles machacaba desde la distancia, Garuba imprimía mucha energía y Maledon desguazaba a la defensa italiana con su prodigioso bote. Hasta Len y Kramer, muy discretos ucraniano y alemán esta campaña, tenían sus 15 minutos de fama. La sinfonía rozaba la perfección y el Milán comenzaba a tirar la toalla.
Aunque no era necesario, a Tavares le dio por entrar en escena en la segunda mitad. Sus ganchos eran como puñaladas mortíferas, un recuerdo constante al Milán de que su estancia en Madrid le iba a traer sufrimiento a raudales. La bocina final significó un alivio pese al abultado resultado. De momento, en este 2026, solo el Barça ha sabido descifrar la mente del tiburón blanco.