Los vecinos del bloque 4 de la plaza de Santa Clara muestran alivio y “buenas esperanzas” tras la reunión mantenida el lunes con el equipo que se va a encargar de la rehabilitación tras conocer una primera estimación del coste que deberán asumir (unos 10.000 euros) y los plazos de ejecución (para antes del verano), todavía provisionales, que en ambos casos serán menores a lo esperado y les permite empezar a ver la luz al final del túnel.

En este edificio hay 31 viviendas y dos locales, y fue durante los trabajos que se estaban desarrollando en uno de ellos cuando se detectó el problema en los pilares, y el riesgo de colapso, que motivó el desalojo el pasado 27 de noviembre.

Rafael Zalba es el arquitecto que está al frente de las obras y junto a Felipe Munuera se encargó de presentar el informe, dar todos los detalles y responder a las dudas de los propietarios sobre la intervención. En declaraciones a este periódico, indica que “se ha realizado un precálculo de 10.000 euros por vivienda para las raparaciones” aunque -matiza – “esta cantidad podría variar tras un estudio más exacto, ya que hay costes adicionales como la demolición de tabiques de pladur y decoraciones en locales para poder acceder a los pilares” que habrá que añadir. Zalba insiste en que aun “no hay números oficiales” ya que todavía “todavía hay que hacer más destrozos”.

El equipo ya está finalizando con el apuntalamiento, “en el local de fotocopiadoras se van a poner algunos puntales más en la zona en la que se ha tirado un tabique y pladur,”, y precisa que para ello se van a usar puntales que dejaron “en reserva”. Respecto a este local, que está en los bajos de dos de los bloques, precisa que “es el que peor está”. “En cuanto empiece la reparación del cuatro irán sobrando puntales que se podrán utilizar en los bloques 3 y 2”, apostilla.

Además, avanza, “no se espera que haya que hacer intervenciones dentro de las viviendas”.

El arquitecto destaca que durante este encuentro percibió que la gente se quedaba más aliviada, un hecho que confirman los vecinos y así lo detalla Yolanda Sanagustín. “Nos han dado una aproximación del presupuesto, que todavía no está cerrado y unos plazos, y aunque todavía pueden surgir imprevistos, es menos dinero del que esperábamos”, por ello afirma que tienen “buenas esperanzas”.

Precisa el equipo de arquitectos se reunió solo con ellos porque fueron los primeros en solicitarlo y en sucesivas semanas se repetirán las sesiones con los otros dos portales. Muestra cautela con los plazos que les han dado “estiman que estará finalizado antes del verano” y esta intervención se refiere “al arreglo de los pilares”, pero también habrá que realizar “el saneamiento y la restitución estética de los locales”. Y por ello, respecto al regreso a casa de toda la familia Yolanda es partidaria “de entrar a vivir cuando esté todo ya listo”.

La percepción que tuvo tras el encuentro es que los vecinos “se fueron satisfechos”, y remacha, “de verte hace dos meses en la calle y pensar que no tenías casa, a que te digan que se puede reparar y va a quedar bien,  es mucho alivio”.