La inestabilidad climática forma parte ya del primer mes del año en España. Sin embargo, la profundidad del invierno se está dejando notar en estas últimas semanas de enero tras la llegada de varias borrascas. Unos fenómenos que se volverán más intensos durante este fin de semana debido al cambio atmosférico que ha hecho que el chorro polar se estire hacia el sur y abra la puerta a los vientos gélidos procedentes de Groenlandia, que llegarán a nuestro país junto con la borrasca Ingrid. Esta conjunción es la que ha alertado a los meteorólogos, ya que han podido observar un desplome del geopotencial a 500 hPa.
El descenso geopotencial a 500 hPa
Para entender la importancia y preocupación de esta borrasca hay que poner el foco a unos 5.000 metros de altura, donde entra en juego el geopotencial a 500 hPa. Como si de un tensiómetro se tratara, este geopotencial es el encargado de indicar la altura a la que se encuentra la presión atmosférica. De esta forma, cuando el aire es muy frío adquiere más densidad, por lo que al tocar el ‘techo’ de la atmósfera se desploma, como lo que ocurrirá este fin de semana en la parte oeste de Europa.
Según la información recogida por Meteored, entre el 22 y 23 de enero, los mapas muestran una anomalía excepcional en el sur de las Islas Británicas. La borrasca no presenta una forma habitual, y es que, el aire frío en las capas altas es tan profundo que actuará como un potente motor, absorbiendo energía y organizando un sistema de bajas presiones inusualmente fuerte para esta época del año.
Los efectos adversos: viento, oleaje, lluvias intensas y nevadas
Cabe destacar que la predicción climática siempre tiene cierto margen de cambio o se presenta de manera hipotética. Sin embargo, la evaluación de los mapas por parte de los expertos anticipa un fenómeno de gran intensidad que puede causar estragos o efectos adversos de manera generalizada. Y no lo harán de manera inmediata, ya que desde este miércoles hasta el fin de semana, los episodios serán progresivos hasta alcanzar un escenario más impactante.
Se espera que el chorro polar de Groenlandia, junto a la borrasca Ingrid, traiga rachas de viento especialmente violentas, sobre todo al noroeste de la Península. La masa de aire frío que procede de un escenario marítimo traerá, además, frentes con mucha humedad, por lo que se producirán también lluvias intensas a lo largo del territorio español.
Pero, sin duda, el mayor impacto que puede tener es el regreso de la nieve en cotas bajas. Al entrar aire de origen polar tras el paso de los frentes, las temperaturas caerán en picado, serán gélidas, lo que hará que la cota de nieve descienda de forma notable, pintando de blanco no solo las montañas, sino zonas de la meseta y altitudes medias. Una posibilidad que algunos meteorólogos ven posible de cara al fin de semana, debido al desequilibrio e inestabilidad que está presentando la atmósfera.