Muy parecido el partido del UCAM de esta tarde en Szombathely al del domingo pasado en el Palacio ante el Casademont. Un equipo, este de … Sito Alonso, que, mientras lucha por escapar del bache en que entró con tres derrotas seguidas en la competición doméstica, aún tiene camino por recorrer hasta recuperar la consistencia dentro de los propios partidos. Como ante los maños, frente a los centroeuropeos alternó minutos de gran baloncesto, haciendo feliz a la pizarra de su entrenador, pero también pasó por rachas de mal juego, cayendo en individualidades, pérdida de concentración en el rebote o fallos defensivos que dieron vida a un Falco que salió del coma con los errores del UCAM ejerciendo de desfibrilador.

Falco Vulcano Energia KC Szombathely

Tanoh Dez (12), Varadi (10), Novakovic (8), Avery (5) y Toro (9) -quinteto titular- Keller (2), Whelan (13), Bognar (2), Herger, Veraszto y Jovanovic (14).

75

80

UCAM Murcia

DeJulius (6), Ennis (1), Raieste (5), Martin (15) y Cacok (16) -quinteto titular- Forrest (11), García (3), Sant-Roos (4), Falk (0), Cate (4), López De la Torre (3) y Nakic (12).

  • Parciales:
    15-21, 19-28 (34-49), 24-15 (58-64) y 17-16 (75-80).

  • Árbitros:
    Zdenko Tomasovic (Eslovaquia), Sinisa Prpa (Serbia) y Mehmet Sahin (Turquía).

  • Incidencias:
    Schaeffler Arena Savaria de Szombathely, 2.770 espectadores. 4ª jornada del grupo K del ‘top 16’ de la FIBA Europe Cup.

Alcanzada una máxima de 16 puntos de ventaja en el segundo cuarto, pero mantenida una de 15 mediado el tercer cuarto, fue en este periodo cuando llegó una desconexión para un parcial adverso de 17-3, incendio apagado por el regreso a cancha de Sant-Roos y Cacok antes de que los húngaros se pusieran por delante (57-58, minuto 29). Eso sí, ni habiendo recuperado los dos dígitos de renta a su favor (60-70, minuto 33), un UCAM algo zote volvió a dar vida al Falco, que, con un parcial de 9-0, esta vez sí se puso por delante cuando solo restaban 1:17 para el final (75-74), con el recién llegado Martin anotando una canasta providencial en la siguiente acción para ganar el cara o cruz.

En cualquier caso, un juego de rachas bastó al UCAM para clasificarse matemáticamente a los cuartos de final con dos jornadas de antelación y, prácticamente, sentirse líder del grupo, aventajando en dos victorias al segundo, un Rostock que cayó la semana pasada en el Palacio (85-77), antes de ayer en Gdansk (83-74) y que solo podría arrebatar el primer puesto al UCAM ganando en la próxima jornada al tiempo que el UCAM perdiera y, en la última, vencer a los murcianos por más de ocho puntos de diferencia.

Martin a escena

De Kelan Martin fue la canasta que valió medio triunfo para el UCAM, pero también la apertura de un partido que, después de dos triples del Falco, rápidamente cogió color rojo con el nuevo ala-pívot del UCAM tomando de manera exitosa el testigo de Hicks. Era esta la competición en que Sito más hacía por meter en dinámica a su joven jugador, jugando mucho para sus puntos en los comienzos de partido, y ahora lo es para meter en ritmo a su experimentado sustituto, que anotaba ocho de los primeros once puntos de los universitarios (9-11, minuto 5).

El Falco se puso por delante por primera vez desde los primeros minutos a solo 1:17 del final, anotando Martin una canasta clave en la siguiente acción

Cambió Sito a todo su quinteto de golpe salvo a Raieste y, optando por ataques más elaborados, el premio del acierto terminaba por llegar para asestar al primer golpe al partido después de tres triples seguidos de Nakic (21-33, minuto 15), no bajando nunca el nivel en un segundo cuarto de sacrificio detrás, con Sant-Roos cambiando la forma de defender el bloqueo directo, y de disfrute delante (34-49, descanso).

Plomos fundidos

No volvía del descanso el UCAM con el mismo ritmo ofensivo, pero tampoco un Falco huérfano de Zoltán Perl daba con la tecla, y otro triple de Martin era sinónimo de tranquilidad (40-55, minuto 24). Sin embargo, la subida de prestaciones defensivas del segundo cuarto había quedado en el pasado. Con un punto más de energía cuando Konakov tenía en pista a sus nuevos fichajes Toro y Avery, un Falco con más ganas sacó hasta tres 2+1 en un parcial de 12-0 que ponía el partido en una posesión (52-55, minuto 27), estirado hasta el 17-3 con grandes minutos de Patrick Whelan, ex del Real Murcia (57-58, minuto 29), y desperdiciando los húngaros dos de tres tiros libres para empatar después de una falta seguida de técnica al banquillo del UCAM.

El UCAM todavía tiene muy cerca, pero no cerrado, ser primeros, pues saca dos triunfos al Rostock a falta de dos jornadas

Sensación de oportunidad perdida aumentada por las ventajas de Cacok en ataques rápidos y dos triples de Nakic y Forrest que, en el comienzo del último cuarto, ponían un 60-70 a falta de siete minutos en absoluto sentenciante, pero sí con todo a favor. Pero, como el domingo pasado, con el partido en el bolsillo, el equipo de Sito Alonso descuidó su balance defensivo, dando oportunidades de ataque rápido a un equipo de mucho menos potencial físico, aprovechadas desde el perímetro por los serbios Novakovic y Jovanovic, pese a los puntos que se dejaban el tiro libre.

Un mal tiro del UCAM permitió un contraataque que terminó con triple del primero y, tras violación de pasos en la siguiente acción, llegó otro del segundo que culminaba la remontada húngara (75-74). En el UCAM se dio el miedo a tirar en el ataque posterior, y, tras la renuncia a varios tiros, una patata caliente fue entregada a Martin, que retrocedía hasta casi medio campo por una asfixiante defensa. Sin embargo, se las apañó para percutir y anotar desde media distancia una canasta fundamental a 55 segundos del final (75-76). El partido se terminaría de ganar en las defensas siguientes, con Cacok aguantando el cambio ante Jovanovic para dos tiros libres de Sant-Roos (75-78, 30 segundos), y después con dos difíciles triples fallados por Varadi en busca del empate, unos dobles entre medas de un acelerado Cacok.