Es el invictus del fútbol español. El CD Cuarte está cuajando una temporada espectacular en la Tercera División aragonesa, hasta el punto de que todavía no ha habido nadie capaz de ganarle, cuando el calendario ya se encamina hacia el mes de febrero. Se trata de uno de los tres únicos equipos de las cinco primeras categorías nacionales que todavía no ha encajado ninguna derrota.

Entre la Primera División, la Segunda División, la Primera RFEF, la Segunda RFEF y la Tercera RFEF hay en España cerca de 500 equipos. Pues bien, solo hay tres que a estas alturas de liga no hayan perdido ningún partido en su categoría: el Compostela (grupo 1 de Tercera), la UD Logroñés B (grupo 16 de esa misma categoría) y el CD Cuarte (grupo 17). El equipo gallego comanda con terrible autoridad su grupo, pero curiosamente ni el filial riojano ni el Cuarte son los líderes de sus respectivas competiciones, a pesar de no haber perdido un solo partido. La UD Logroñés B es segundo a dos puntos del líder Varea, mientras que el equipo aragonés también es segundo, en este caso a un punto del Calamocha.

El CD Cuarte ha ganado once partidos, ha empatado siete y, como ya se ha señalado, no ha perdido ninguno. Basa su imbatibilidad en una tremenda solvencia defensiva, ya que ha encajado solo tres goles en las 18 primeras jornadas. De hecho, durante el mes de noviembre el Cuarte también atrajo los focos nacionales por tratarse del único equipo de España que no había recibido todavía ni un solo gol. Desde entonces ha recibido solo tres, una cifra insignificante y sin parangón en el fútbol nacional.

Esa es la gran base del equipo, ya que en el aspecto ofensivo no es, ni mucho menos, de los más goleadores. Solo en la Tercera División aragonesa hay hasta seis equipos que han metido más goles que el invicto Cuarte. El equipo dirigido por Javi Álamo ha marcado 20 goles en lo que va de liga. Un registro no muy alto, pero que consigue rentabilizar al máximo gracias a su espectacular solvencia defensiva. 

“Por las estadísticas puede parecer que somos defensivos, pero asumimos riesgos, jugamos desde atrás, el portero participa mucho con los pies y siempre intentamos proponer. Vamos a trabajar para que los goles a favor lleguen, porque generamos ocasiones con asiduidad”, explicaba Álamo en un reportaje de HERALDO a comienzos de temporada, cuando todavía no había recibido un gol. 

“Siempre parece que mantener la portería a cero significa cerrojazo o autobús, pero queremos demostrar que se puede defender bien siendo un equipo alegre y ofensivo. Nuestra defensa empieza en el primer delantero y termina en nuestro portero. Defendemos con balón y sin él, y la unión del grupo es lo que nos hace más sólidos”, añade Virginio Cortés, analista del equipo.