El techo de la capilla en la que se originó el incendio de la Mezquita-Catedral de Córdoba, que anoche mantuvo en vilo a toda la ciudad, se ha derrumbado a lo largo de esta madrugada, según ha confirmado a este diario José Juan Jiménez Güeto, canónigo del Cabildo, el órgano que gestiona el edificio. La zona afectada es un espacio que se utiliza como almacén y donde se guardan los enseres de limpieza, entre ellos la barredora mecánica que podría haber causado el fuego. No obstante, el presidente del Cabildo, Joaquín Alberto Nieva, ha señalado esta mañana en rueda de prensa que el motivo del incendio todavía “no está claro”.
“Esa capilla no tiene ningún valor patrimonial”, indica el canónigo sobre la zona afectada por el colapso del techo, que pide cautela a la espera de que los técnicos informen de manera oficial sobre las consecuencias del derrumbe de la cubierta. En todo caso, Güeto manda un mensaje tranquilizador y asegura que en ningún caso se han visto afectadas las capillas del Baptisterio y ni la del Espíritu Santo, que se encuentran junto al espacio en el que saltaron las llamas.
Las imágenes del interior del templo, declarado Patrimonio de la Humanidad y considerado uno de los símbolos del arte islámico, ilustran daños en el retablo de la Expectación, tal y como confirma el propio Güeto. Se trata de una obra que representa la Anunciación y que se encuentra en la capilla del mismo nombre, fundada en el siglo XIII y que contiene un lienzo pintado por Ruiz Morián Moreno en el siglo XIX.
El incendio se dio por extinguido definitivamente a pasadas las 0.30, pero tanto los bomberos como la Policía Nacional se han mantenido toda la noche dentro del monumento para garantizar la seguridad del edificio. La mezquita ha reabierto este sábado con normalidad, tanto para las visitas diurnas al monumento como para las subidas a la torre del campanario. Solo permanecerá cerrada la zona afectada por el fuego.
El jefe de los bomberos, Daniel Muñoz, también presente en la rueda de prensa de este sábado, ha explicado que se centraron en evitar que el fuego se propagara a otras capillas y en controlar las vigas para evitar derrumbes. En el control y extinción del fuego actuaron 35 bomberos, apoyados por seis medios de extinción, entre camiones autobombas y escalas.
El alcalde la ciudad, José María Bellido, avanzó ya anoche que el edificio ha sufrido daños: “No va a ser una catástrofe. Va a haber daños, y van a ser daños que son terribles en un bien que es patrimonio de la humanidad, pero el monumento está a salvo”.
Las llamas que salían de los tejados de la parte oriental del edificio sorprendieron a vecinos y turistas pasadas las nueve de la noche y, casi de inmediato, los bomberos y la Policía Nacional acudieron a las inmediaciones del monumento. Las columnas de humo se apreciaban desde distintos puntos de la ciudad, que este viernes alcanzó los 39 grados. El fuego se extendió después rápidamente hacia la cubierta del monumento, junto a la Puerta de San José de la calle del Magistral González Francés, que desalojaron los servicios de emergencia para proceder a las tareas de extinción. La Puerta de San José data del siglo X y fue restaurada en 2017.
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