El Zamora CF firmó un empate en su visita al Celta Fortuna en el Estadio Abanca Balaídos. Los rojiblancos lograron una notable remontada tras verse 2-0 abajo, impulsados por el talento de Carbonell y la influencia decisiva de Kike Márquez, pero un gol encajado a balón parado en el último suspiro privó al conjunto de Óscar Cano de una victoria que parecía encarrilada.
El encuentro comenzó con intensidad y varias acciones polémicas en las áreas, resueltas tras revisión del VAR. El filial celeste se adelantó desde el punto de penalti y amplió su ventaja antes del descanso tras una acción mal defendida por los zamoranos. Sin embargo, el Zamora reaccionó con carácter antes del intermedio, recortando distancias gracias a Carbonell y manteniéndose vivo en el partido.
Tras el paso por vestuarios, el equipo de Óscar Cano asumió el control del balón y encontró premio a su insistencia. Primero llegó el empate en una acción de calidad entre Kike Márquez y Carbonell, y poco después el propio Márquez culminó la remontada tras una buena llegada desde segunda línea. Con el marcador a favor y superioridad numérica en los minutos finales, el Zamora parecía tener el partido bajo control.
Sin embargo, cuando el triunfo ya se daba por hecho, un saque de esquina en el tiempo añadido permitió al Celta Fortuna igualar el marcador y dejar el definitivo 3-3. Un desenlace cruel para los rojiblancos, que suman un punto valioso por la reacción mostrada, pero insuficiente por cómo se escapó en la última acción del encuentro.