Estados Unidos se congela bajo un temporal que los meteorólogos califican ya de megatormenta histórica, ha obligado a cancelar miles de vuelos y dinamitado las … redes logísticas, con el consecuente desabastecimiento de supermercados y otros comercios. La ola ártica avanza desde la costa de California desde este viernes y cubre ya gran parte del país en su desarrollo, que puede prolongarse diez días, más allá del tradicional Día de la Marmota, el 2 de febrero.

Dieciocho Estados se han declarado en situación de emergencia: Alabama, Arkansas, Delaware, Georgia, Kansas, Kentucky, Luisiana, Maryland, Mississippi, Missouri, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Pensilvania, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Virginia. Más de 180 millones de personas están amenazadas por este fenómeno de condiciones «catastróficas» que combina fuertes nevadas y tormentas de lluvia helada. De ellas, 125 millones verá cómo los termómetros caen prácticamente de continuo por debajo de los cero grados. Hay lugares especialmente fríos donde este sábado registran 42 grados centígrados bajo cero.

El Servicio Meteorológico Nacional ha advertido de posibles «impactos catastróficos» que incluyen extensos cortes en el suminstro eléctrico y carreteras intransitables en algunos puntos del país. Como ya preveía el último aviso meteorológico, los Estados de Kansas, Oklahoma, Arkansas, Tennessee y partes de Texas han amanecido con una capa de entre 3 y 5 centímetros de nieve y las precipitaciones a lo largo del sábado han dejado algunos puntos con acumulaciones de hasta 15 centímetros. En este último Estado miles de hogares han sufrido cortes en el suministro eléctrico, según informa ‘The New york Times’.

Además, en Dallas, la tercera ciudad más grande de Texas, la lluvia helada y el granizo no han parado de caer durante la noche y han cubierto las carreteras con una peligrosa capa de hielo que se mantiene con los -6ºC que marcan los termómetros. Por el momento los conductores han respetado las advertencias de las autoridades y han evitado transitar por las carreteras, según informa el departamento estatal de autopistas.

El alcalde de Houston, John Whitmire, ha pedido a los 2,4 millones de habitantes de su ciudad que permanezcan a resguardo durante las siguientes 72 horas a partir del sábado por la noche. La tormenta avanza hacia el este del país y las nevadas afectarán a una amplia franja territorial entre Arizona y la costa de Maine. Miles de colegios están cerrados, hay empresas que también han detenido su actividad y los transportistas afrontan graves problemas en muchas carreteras. En Nueva Jersey, Pensilvania, Ohio y otras ciudades se han quedado sin sal para el asfalto.

Las Montañas Rocosas sufren de pleno el impacto de este temporal. En Mineápolis el termómetro ha descendido hasta los veinte grados centígrados bajo cero. Y en Nueva York, la gobernadora, Kathy Hochul, ha pedido a los ciudadanos que eviten permanecer mucho tiempo en la calle. En otros Estados se ha requerido a la población también a quedarse en casa o no caminar solos de noche o en medio de las ventiscas para que alguien pueda pedir auxilio si sufren un incidente. Miles de quitanieves y equipos de emergencia están desplegados por todo el país y se ha activado una alerta general entre las compañías eléctricas para minimizar en lo posible los cortes de energía por sobrecargas o la caída de tendidos a causa de la carga de nieve.

El temor a que el temporal se agrave según pasan las horas ha llevado a las aerolíneas ha tomar medidas de prevención. Unos 9.000 vuelos han sido cancelados y se esperan más suspensiones, con la operativa reducida al mínimo en aeropuertos como Dallas y Atlanta. «Es una tormenta que muy pocos estadounidenses han experimentado», han alertado las autoridades federales, mientras en todos los Estados se han habilitado refugios públicos.