El Real Valladolid volvió a las andadas en Zorrilla con otro partido infame que acabó en derrota. El Albacete supo aprovechar rápidamente sus bazas para … mandar a la lona a un Pucela en inferioridad tras la expulsión de Iván Alejo en el minuto 82. Antes de la doble amarilla al lateral vallisoletano, el Pucela ya parecía un espectro sobre el césped. Este equipo pena una y otra vez en su estadio, donde no gana desde el pasado 3 de noviembre. Jugar en casa se ha convertido en un tormento, especialmente para la sufridísima afición blanquivioleta que vació el recinto tras el tanto de Puertas en el 84.

No tocó el once blanquivioleta Luis García Tevenet, con el convencimiento inicial de haber encontrado la piedra filosofal el fin de semana anterior con la figura de Chuki como mediapunta. Sin embargo, poco tuvo que ver el Real Valladolid de Ceuta con el cuadro indolente que jugó este sábado en Zorrilla. En cambio, Alberto González sí introdujo un par de variaciones con respecto a la alineación que compareció de inicio en la victoria de la pasada jornada frente al Cádiz, con Lorenzo Aguado como carrilero por la derecha en lugar de Fran Gámez y el refuerzo invernal Samu Obeng arriba, en detrimento de Jefté.

Real Valladolid CF

Guilherme; Alejo, Ramón Martínez, Torres, Hugo San; Juric (Maroto, m.76), Meseguer (Lachuer, m.56); Peter Federico (Garriel, m.70), Chuki, Tenés (Biuk, m.56); y Latasa (Marcos André, m.70)

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Albacete Balompié

Mariño; Lorenzo Aguado (Fran Gámez, m.87), Moreno, Pepe Sánchez (Villar, m.87), Neva, Jonathan Gómez; Meléndez, Pachecho, Valverde (Lazo, m.76); Agus Medina (Puertas, m.76) y Obeng (Jefté, m.64).

  • Goles
    0-1 Puertas (m.84)

  • Árbitro
    Rafael Sánchez (comité Murcia), con Iván Caparrós en el VAR.

  • Otros datos
    Estadio José Zorrilla. 13.437 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida, y también en memoria del exjugador del Real Valladolid Mario Jacquet y de Gonzalo Cebrián, canterano blanquivioleta y presidente de la Real Sociedad Hípica de Valladolid, fallecidos recientemente.

Al Real Valladolid le costó tomar el pulso al partido ante un Albacete muy sólido desde los primeros minutos. El conjunto castellano-manchego merodeó por el área de Guilherme, aunque con poca capacidad para punzar. Hugo San abortó la primera aproximación visitante y Alejo impidió que prosperara un centro de Valverde. El Pucela evidenció problemas recurrentes para carburar con la pelota, tapado en su creación por la presión albaceteña. Juric, incrustado entre los centrales, no parecía el más indicado para dar salida al juego y Meseguer lo intentó minutos más tarde, también sin éxito. El equipo de Tevenet no encontró la pausa necesaria ni tampoco la capacidad para generar contras eléctricas que permitiesen llegar al área de Mariño. De hecho, el Pucela no llegó a tirar a puerta durante todo el partido, todo un síntoma de las incapacidades que lastran a este equipo ciclotímico.

Tenés pudo romper esta tendencia con un centro que el viento envenenó y que obligó a la estirada del portero del Alba para evitar que acabase en las mallas. Tampoco le acompañó la suerte a Latasa, que remató a las primeras de cambio una acción ensayada tras un córner. La pelota se huracanó, pero no encontró los tres palos.

La aguja del partido pareció virar hacia el Real Valladolid, que fue malgastando todas sus balas en la primera mitad. Latasa erró en su movimiento de ataque cuando Chuki le sirvió un balón que había birlado y que olía a gol. El delantero blanquivioleta siempre parece pasarlas canutas en el área rival, donde vive muy incómodo. El Albacete devolvió la moneda con una internada de Obeng, abortada por un imperial David Torres y, sobre todo, con un cabezazo de Lorenzo, libre de marca, que se estrelló en la base del poste de Guilherme.

Ninguno de los dos equipos encontró la fórmula para asestar el primer sopapo antes del descanso. Lo pudo lograr Ramón Martínez para el Pucela en un saque de falta ejecutado con tiralíneas por Chuki, pero el central, al que se le vieron costuras atrás, no logró rematar en condiciones. Guilherme obsequió a Valverde con un pase fruto de un error garrafal. Su disparo tocó en Alejo y Guilherme se redimió cuando el esférico se dirigía a la línea de gol. El VARno consideró un penalti por una mano de Stanko Juric, al considerar que estaba demasiado baja. También hubo polémica en la otra área, donde Javi Moreno propinó a Latasa un ‘low kick’ más propio de las artes marciales mixtas. El VARavisó del posible penalti por la patada y el árbitro la revisó, pero acabó decidiendo que allí no había nada porque Latasa le había colocado previamente la mano en la cara al central.

El Real Valladolid se dejó llevar durante una segunda parte nefasta. Obeng, Agus Medina y Lorenzo avisaron en tres ocasiones consecutivas y Tevenet quiso agitar el árbol sin éxito. El entrenador blanquivioleta dio carrete a Biuk y Lachuer por Tenés y Meseguer, pero los cambios no aportaron nada, salvo más indolencia. Tampoco se entendió la presencia de Garriel como extremo por la derecha para relevar a Peter Federico. La entrada de Marcos André tras su largo periodo de baja solo tuvo un fogonazo con un disparo que acabó fuera tras un buen recorte del brasileño. Cualquier conato de confianza en las posibilidades del Real Valladolid para lograr la esquiva victoria en Zorrilla quedó superado por la realidad. Cada soplo de esperanza acaba sepultado por una buena dosis de realidad. A la solvente victoria en Ceuta siguió la enésima decepción en Zorrilla.

Alberto González reservó para última hora a su máximo goleador, Antonio Puertas, ya recuperado de una lesión, que entró en el minuto 76 para prolongar el éxtasis albacetista de la última semana. El Real Valladolid ya ofrecía síntomas de máxima espesura (Maroto no salió hasta el 76) cuando el árbitro mostró la segunda amarilla a Iván Alejo por una falta a Jonathan Gómez. Corría el minuto 82 y, ya sin lateral derecho en el Pucela, el Alba aprovechó el desaguisado local atrás para que Puertas descerrajase el 0-1. Biuk lo intentó en la otra área, pero no tuvo puntería. Zorrilla se vació a marchas forzadas. El Real Valladolid firmó otro esperpento ante su público. Este equipo no parece tener remedio. Sobre todo en casa.