Antes de alejarse de la Península Ibérica la borrasca Ingrid podría dejar todavía más nieve este domingo en el Pirineo aragonés. La Aemet ha elevado la alerta a naranja para el día 25 de enero, por nevadas y fuertes vientos en distintas zonas de la Comunidad de Aragón, que hoy ya ha recibido los primeros embates con numerosas incidencias en las carreteras de las provincias de Huesca y Teruel. En paralelo el riesgo de aludes aumenta y roza el máximo. 

Este sábado estaba activada una alerta de nivel amarillo con la previsión de que cayeran 10 centímetros y espesores superiores en cotas altas. Las precipitaciones han sido más intensas de lo esperado y en algunas zonas del Pirineo se han acumulado 40 centímetros de nieve reciente. Los copos han llegado incluso a la ciudad de Huesca. 

Para el domingo se ha elevado el nivel de alerta a naranja, con la posibilidad de que caigan otros 20 centímetros, vigente las 24 horas. En zonas más elevadas, como las estaciones de esquí, algunas plataformas de información meteorológica apuntan a que podría caer casi medio metro, sobre todo a últimas horas del día.  

También se ha activado el nivel amarillo por viento en Albarracín y Jiloca (Teruel) e Ibérica zaragozana (Zaragoza), entre las 12,00 y las 23.59; y en Gúdar y Javalambre (Teruel), durante toda la jornada.  

Ante estos avisos meteorológicos, el Gobierno de Aragón recomienda extremar la precaución en los desplazamientos, especialmente en carreteras de montaña.  

También alerta del riesgo «altísimo» de aludes en todo el Pirineo debido a la gran inestabilidad tras las últimas nevadas y pide no esquiar fuera de pista ni realizar esquí de montaña, ya que el riesgo de desencadenamiento de aludes es muy elevado, incluso con sobrecargas débiles. El Gobierno de Aragón recuerda que cualquier imprudencia puede tener consecuencias graves, tanto para las personas afectadas como para los equipos de rescate, por las condiciones extremadamente peligrosas. Cabe recordar que en Aragón ya han muerto cinco personas desde el 29 de diciembre por avalanchas.

El jefe del servicio de Seguridad y Protección Civil del Gobierno de Aragón, Jorge Crespo, habla de riesgo «extremo». «Estos nuevos espesores de nieve se suman a una situación de alta inestabilidad que viene caracterizando el manto nivoso desde el inicio del invierno y que nos ha generado distintos accidentes, por lo que la recomendación ahora mismo es aplazar cualquier actividad de alta montaña y la práctica del esquí realizarla siempre en entornos seguros como las estaciones, siguiendo siempre las indicaciones del personal y evitando en cualquier caso los descensos fuera de pistas», ha recomendado.  

El centro Alurte de Canfranc señala en la previsión del domingo que las condiciones se verán aún más degradadas, con más nieve y viento. El peligro notable de aludes, 3 sobre 5, pasará a ser fuerte, 4, de cara a la tarde. Espera actividad de aludes en cualquier orientación y cota, en forma de placas accidentales de tormenta o viento de tamaño mediano o grande. «La actividad natural de aludes será frecuente a lo largo del día, especialmente si podemos ver el sol. Podemos esperar aludes ya grandes, o incluso muy grandes durante la tarde-noche del domingo», indica.

Este sábado ha sido difícil circular por el norte de la provincia de Huesca y algunas comarcas de Teruel a causa de las nevadas. La principal incidencia en la red viaria se ha producido en la A-23 a la altura de Nueno. El puerto de Monrepós se ha tenido que cortar al tráfico varias horas en el punto kilométrico 374, en Nueno, lo que ha generado un gran atasco, con numerosos vehículos bloqueados. La Guardia Civil ha establecido un punto de control para comprobar que todos los conductores llevaran cadenas o neumáticos de invierno. 

A primera hora de la tarde seguían con cadenas algunas carreteras en Benasque, Canfranc, Bielsa o Sallent de Gállego, y está cortada la N-330a (puerto de Somport), en Candanchú, en 2 kilómetros, por peligro de avalanchas.