Tos, expectoración, fiebre, pérdida de apetito y de peso son algunos de los síntomas de la tuberculosis, una enfermedad de la que fueron diagnosticados 112 pacientes en la Región de Murcia en el año 2024, 12 de ellos menores de 15 años, según las últimas cifras publicadas por el servicio de Epidemiología de la Región de Murcia.
Aunque a nivel general el incremento registrado ha sido del 16%, «resulta llamativo el aumento en menores de 15 años», que roza el 68% en un año, una situación que puede deberse a la reactivación de la enfermedad en niños que se habían infectado de forma latente por el contagio de un adulto, una tuberculosis comunitaria que no se había detectado, según valora el doctor Enrique Bernal, jefe de servicio de Medicina Interna y especialista en infecciosas del Hospital Reina Sofía de Murcia.
El doctor Bernal detalla que en el 70% de los casos los pacientes desarrollan una tuberculosis pulmonar frente al 30% extrapulmonar que puede afectar a la pleura, al aparato digestivo, al urinario o a las meninges.
Además, dice que «cerca de un 40% de los casos de tuberculosis se pueden curar solos» y recuerda los sanatorios de tuberculosos que existían en el siglo pasado, como el de Sierra Espuña en Murcia, cuando se pensaba en que pasar tiempo alejado de la ciudad respirando aire natural libre podía mejorar la enfermedad.
El especialista explica que una gran parte de los casos requieren de ingreso hospitalario durante unos días hasta que baja la concentración de bacterias en los esputos, aunque el tratamiento farmacológico se prolonga durante seis meses: los dos primeros meses con una pauta de cuatro medicamentos y los cuatro últimos meses con dos fármacos.
Sobre las cifras globales, insiste en el gran paso que ha supuesto el descenso de hasta un 30% en el número de casos en los últimos diez años, aunque la OMS se había marcado como objetivo el 50%, dato que considera que no era demasiado realista.
Enrique Bernal señala que el aumento del 16% en la Región en el último año «hay que cogerlo con pinzas», ya que «aún no se sabe con certeza si se trata de una tendencia o es algo puntual», al tiempo que explica que podría estar relacionado con el retraso en los diagnósticos que se produjo durante la pandemia de coronavirus.