Madrid

La muerte de Alex Jeffrey Pretti, el hombre de 37 años que la policía migratoria ha matado a tiros durante una protesta en Minneapolis, ha vuelto a sacar a la calle la presión sobre el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ya justificó la muerte de Renee Good a manos del ICE como un acto de «defensa propia» por parte de los agentes.

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Cientos de personas se han congregado en las últimas horas en ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Seattle, Washington DC o Chicago para protestar por la muerte de Pretti, de nacionalidad estadounidense, en el marco de las manifestaciones que han llenado las calles de la ciudad del estado de Minnesota en contra de la operación antiinmigración ejecutada por las autoridades de Estados Unidos.

Las protestas, que también se han desarrollado en la localidad donde han ocurrido los hechos, se han extendido por todo el país con mensajes en contra de la policía migratoria y en homenaje al fallecido.

En Minneapolis, más de mil personas han participado en una vigilia en memoria de Pretti desarrollada en el parque Whittier –cercano al lugar de los hechos–, en el que los congregados han portado velas y carteles contra el cuerpo federal. También se han producido enfrentamientos con los efectivos policiales desplegados, según informan los medios locales.

En cuanto a las protestas, la más multitudinaria ha tenido lugar en Nueva York y en ciudades como Los Ángeles o Chicago, que también han estado entre los objetivos del inquilino de la Casa Blanca con el despliegue de la Guardia Nacional, se han desarrollado movilizaciones contra las redadas migratorias en Minnesota.

El Departamento de Seguridad justifica la actuación de los agentes federales

El Departamento de Seguridad Nacional, encargado de las operaciones migratorias, ha asegurado que Pretti portaba un arma semiautomática y cargadores y la propia secretaria del departamento, Kristi Noem, ha acusado al hombre de «terrorismo doméstico» y aseguró que la víctima «atacó a los agentes» con «la intención de causar daño» y que estaba «blandiendo» el arma.

La muerte del enfermero ha supuesto el segundo incidente de este tipo en menos de tres semanas en Mineápolis, donde el pasado 7 de enero una mujer, Renee Good, murió a causa de los disparos de un funcionario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).