Ernesto Valverde constata con inquietud que el Athletic sólo ha sumado uno de sus quince últimos puntos posibles en Liga. El entrenador vive uno … de sus peores momentos en el club y tras una nueva derrota, dejó un mensaje claro: «las alarmas están encendidas» y «los objetivos tienen que cambiar» con los rojiblancos a solo cinco puntos del descenso.

«No estamos acertando ni tan frescos como deberíamos estar. La realidad es la que es. Estamos en una espiral muy negativa en Liga. Las otras competiciones nos despistan un poco o no nos generan frescura. Lo estamos haciendo muy mal en esta competición. Estamos en un bache en Liga, que no en otras competiciones. Siempre digo que lo más importante es la Liga y es por algo», resumió con crudeza el entrenador.

Y prosiguió sin medias tintas. «Estamos mal. Yo también estoy mal. Es la realidad. La Champions y la Copa son una ilusión, pero en la Liga no estamos dando el nivel que esperábamos. Los partidos van pasando y los objetivos tienen que cambiar», lanzó.

Luego quiso tener un guiño optimista entre tanta frase sombría. «Lo que hay que hacer es afrontar las cosas. Las afrontamos con fuerza. Somos un equipo bueno que sacaremos buenos resultados».

Valverde es un entrenador que odia dar titulares. Pero en Sevilla se le vio muy serio y autocrítico, sin ningún problema para reconocer la realidad. La crisis de resultados está a la vista de todo el mundo. «Las alarmas están encendidas desde hace unas cuantas semanas. Nuestra situación en Liga es mala, muy mala, y está claro que nuestros números no son buenos y hay que reconducirlo como sea«.

El entrenador lamenta que la sucesión de tropiezos se da en los partidos del torneo de la regularidad. «El problema es que el paso atrás lo damos en la Liga. Hemos tenido partidos difíciles en Copa y los hemos remontado y el otro día en Bérgamo, pero en la Liga, para mí lo más importante por muchas cosas y más para el Athletic, no lo estamos dando. De ahí la clasificación», reconoció.

Cambio de objetivos

El técnico avisó sobre un cambio de objetivos en una campaña en la que su equipo está en tres competiciones. «Queremos estar en la competición europea, queremos estar en la Copa, pero eso también tiene a veces un peaje. Todos los equipos la acusan un poco, nosotros quizá un poco más», avisó.

También tuvo una queja para una jugada que sentenció el duelo, el 2-1 del Sevilla por una mano de Berchiche. Ya son cuatro penas máximas por interceptar el balón con esa extremidad en los últimos cuatro partidos. Se le señaló una a Vivián en León, otro al central y a Yuri y el último al lateral ayer. «Hay que dar un repaso a estas cosas. Llevamos cuatro últimamente Son demasiados para cualquier equipo», se quejó.