Domingo, 25 de enero 2026, 00:17
| Actualizado 07:56h.
El universo de ‘Padre no hay más que uno’, la exitosa saga dirigida y protagonizada por Santiago Segura, da un nuevo paso y se expande a la pequeña pantalla. La plataforma Atresplayer estrena hoy ‘Padre no hay más que uno, la serie’, una comedia familiar que recoge el espíritu de uno de los fenómenos más populares del cine español reciente, pero que se atreve a reformularlo desde un nuevo punto de vista, nuevos personajes y un ritmo propio del formato televisivo. La ficción, de 12 capítulos con una duración que ronda los veinte minutos, también se estrenará en Prime Video el 6 de febrero.
Creada por Inés de León, la serie presenta a la familia Vicho Vaello, un clan numeroso y caótico encabezado por Mateo y Helena, interpretados por Daniel Pérez Prada y Mariam Hernández. Ambos actores asumen el reto de protagonizar una ficción que hereda un título muy reconocible para el público y que, inevitablemente, estará sometida a comparaciones con las películas dirigidas por Segura. Un desafío que los intérpretes afrontan con ilusión, pero también con respeto. «Lo primero fue mucha alegría, y lo segundo, presión», reconoce Daniel Pérez Prada al recordar el momento en el que le comunicaron que sería el protagonista de la serie. «Es una gran fortuna poder estar en la continuación del universo y heredar, en mi caso, el papel de padre de una serie que se llama ‘Padre no hay más que uno’. Heredar ese testigo y hacer algo distinto, pero sostenido por el éxito de las películas», admite.
Mariam Hernández comparte ese entusiasmo inicial y confiesa que la decisión fue inmediata: «Yo estaba muy contenta, con muchas ganas y, sinceramente, cuando me dijeron que iba a estar con Dani de compañero, fue un sí rotundo».
Aunque el punto de partida conecta directamente con las películas, la serie se esfuerza en marcar su propio territorio. «Somos una familia completamente diferente, con caracteres completamente diferentes», explica Hernández. «El formato es distinto, la duración también, y aunque es el mismo universo, es otra cosa», añade. En este caso, Helena y Mateo no son una réplica de los padres que el público ya conoce. «Helena tiene mucho carácter, tiene mala leche, una forma de educar más tradicional. Está acostumbrada a llevar la casa y a tenerlo todo bajo control», detalla la actriz. El conflicto se desata cuando Helena retoma su vida laboral y es Mateo quien se queda al frente del hogar, con un método mucho más relajado y caótico.
Prada subraya también el cambio de tono y ritmo que impone el formato televisivo. «Son capítulos de 20 minutos, no tenemos 90 como en las películas, así que el ritmo tiene que ser otro». Su personaje, Mateo, se mueve en un humor más físico, cercano al ‘slapstick’, donde el cuerpo y la torpeza juegan un papel fundamental. «No solo son personajes distintos, también tiene que ver con quiénes somos Mariam y yo como actores. Hemos trabajado desde ahí para construir algo nuevo», explica.
Complicaciones inevitables
Uno de los grandes retos del rodaje ha sido, sin duda, trabajar con un reparto infantil tan amplio. Cinco niños y niñas —de entre cinco y doce años— comparten protagonismo con los adultos, algo que convierte el ‘set’ en un espacio tan imprevisible como estimulante. «A veces parece que rodar con niños es como una jungla», bromea Daniel Pérez Prada. «Yo creo que me he convertido en el sexto niño. He pasado tanto tiempo con ellos que soy uno más», añade.
Para Mariam Hernández, la experiencia fue intensa y exigente. «De repente hay cinco niños que quieren jugar, que quieren divertirse, y te obligan a estar muy en el aquí y ahora», explica. «También a nivel técnico es distinto, porque muchas veces grabas tus planos mirando a un punto, ya que los niños tienen que descansar. Es una forma completamente diferente de trabajar, pero muy interesante», incide la intérprete.
Ambos actores coinciden en destacar la profesionalidad y el talento del reparto infantil. «Han estado casi tres meses rodando casi todos los días, y eso era algo que nos daba mucho respeto», señala Prada. «Podría haber acabado fatal, pero no ha sido así. Ha sido un placer», agradece el actor, mientras que Hernández pone el foco en que los niños van a sorprender, «porque son unos pedazos de actores y actrices». Nuevos rostros que, como apunta su compañero, «van a ser descubiertos ahora por el gran público y van a encandilar desde el primer momento».
La serie se completa con un reparto adulto de lujo en el que destacan Miriam Díaz Aroca y Rosario Pardo como las abuelas, ampliando así el mosaico generacional y reforzando uno de los grandes pilares del universo ‘Padre no hay más que uno’: la familia como campo de batalla y, al mismo tiempo, como refugio emocional.
En cuanto a las inevitables comparaciones con las películas, Daniel Pérez Prada se muestra sereno. «Mientras vean la serie y luego opinen, perfecto», afirma. «Las comparaciones son inevitables. La saga ha tenido una taquilla descomunal y ha sido muy importante para el cine español. Pero espero que vean la serie completa, que se adentren en el nuevo formato y el nuevo tono». La clave, insiste, está en entender la serie como una evolución. «Adoptamos y heredamos el título y el espíritu, e intentamos hacer otra cosa con humildad, pasión y mucho divertimento», concluye el protagonista de la nueva apuesta de la plataforma de ‘streaming’ de Atresmedia, producida también por Bowfinger International Pictures, la compañía de Santiago Segura.
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