Pintaba feo el partido para el Bosonit Unibasket mediado el tercer cuarto. Las de Dani Rubio naufragaban en ataque y aguantaban como podían en defensa … ante un Domusa Teknik Iraurgi que se mostraba sólido y parecía encaminado hacia la victoria. Y, de repente, llegó la mutación visitante para darle la vuelta al choque y llevarse una gran victoria que estuvo en cuestión hasta los segundos finales y que acabó en las manos logroñesas por 55-59. Cuando todo estaba en cuestión, una soberbia Van Schaik mantuvo a las capitalinas. Después llegó la metamorfosis y, lo que parecía confuso pasó a abrirse para que entrara la luz y para que el Unibasket prolongara su racha positiva hasta los tres triunfos consecutivos.
El duelo se presentaba de inicio muy igualado entre dos oponentes rocosos en una situación clasificatoria similar. Y así fue durante el primer parcial. Aunque la iniciativa partía del bando local, poco a poco las blanquivino fueron sometiendo a las azcoitiarras para cerrar el cuarto inicial por delante.
El Iraurgi se dio cuenta de que con el nivel mostrado hasta entonces no le valía para doblegar al Unibasket. Subió el nivel de su defensa, la intensidad de sus acciones y elevó su acierto ofensivo comandado por la calidad y potencia de la samoana Leaupepe. Con dos triples seguidos se marchaban las locales en el marcador (32-22).
Domusa Teknik Iraurgi
Araújo (2), Iparraguirre (2), Lizundia (8), Lalotte (4) y Van (6) -cinco inicial-; Gutiérrez (11), Otaegi, Leaupepe (15), Arozena y Azcue (4) y Villamor (3).
55
–
59
Bosonit Unibasket
Alonso (11), Van Schaik (19), Flórez (9), Llorente (1) y Sedlakova (2) -cinco inicial-; Padrosa (8), Losada (2), Sañudo y Forster (7).
-
Parciales
16-18, 33-23 (descanso); 40-46 y 55-59 (final). -
Árbitros
Mirantes y Hurtado. Sin eliminadas.
Los problemas del Unibasket eran evidentes. Solo Van Schaik era capaz de anotar en juego en el equipo visitante. Desde el minuto 9 hasta el 26 solo la neerlandesa encontró el aro rival. Y, pese a todo, el cuadro logroñés seguía muy metido en el partido a base de esfuerzo atrás.
El triple de Padrosa para romper esta dinámica ofensiva supuso un punto de inflexión para las blanquivino. Lo que hasta entonces habían sido penurias se transformó en un caudal anotador imparable para las vascas, que eran ahora las que sufrían sobre la cancha del polideportivo de Azcoitia. Un parcial de 0-14 alteró radicalmente los guarismos en el luminoso. Del 38-30 al 38-44.
El Unibasket había mutado. La piel de equipo deslavazado, sin soluciones más allá de Van Schaik, mudó a una mucho más reconocible, el del bloque peleón, solidario e incómodo atrás que robaba y conseguía anotar con más fluidez y con más aportaciones de todo el ‘roster’.
Alonso puso la máxima visitante en la apertura del último parcial (40-49). El Iraurgi no se dio por vencido y volvió a apretar. Cuatro puntos seguidos de Leaupepe pusieron el partido en dos puntos y apenas un minuto por jugar.
Y todo se decidió entonces desde la línea de personal. Villamor tuvo el empate con dos tiros libres que erró cuando solo quedaban diez segundos por jugarse. Alonso sumó uno tras el rebote de Forster, Lizundia también sumó uno y tiró a fallar el segundo pero los árbitros señalaron una lucha que favoreció al Unibasket. Y Emma Flórez sentenció con otros dos libres. Enorme y merecida victoria, la octava del curso. La salvación ya casi es un hecho.