Iconos Magas

La actriz, que pasó de superestrella a CEO del bienestar, regresa
a la gran pantalla después de siete años y lo hace junto a
Timothée Chalamet con el estreno de
Marty Supreme el próximo 30 de enero.

Portada de la producción de Magas

Fecha de publicación:

10 noviembre 2024, 1:06h

Actualizada:

24 noviembre 2024, 21:32h

La primera vez que Gwyneth Paltrow aparece en pantalla,
al principio de la película Marty Supreme,
lo hace en el lobby del hotel Ritz de
Londres.

Son los años 50. En un plano cenital, camina elegantemente envuelta
en un enorme abrigo-capa con la mirada enmarcada bajo un tocado.

Ha vuelto. Hace siete años que Gwyneth Paltrow (Los Ángeles, 1972)
dejó la actuación por causa del agotamiento, inaugurando una nueva
etapa como magnate del bienestar con su marca, Goop.


Ahora regresa a los cines con el papel de Kay Stone,

una actriz sin éxito que ya no trabaja, de la que intuitivamente
sabemos que ha perdido el misterio —que no el brillo—, pero que, de
algún modo, va a recuperarlo.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

En la sala de los Yelmo Luxury Palafox de Madrid, donde asistimos al
pase previo especial en el que los académicos votan para los Óscar,
los asientos se pueden reclinar tanto que llegan a parecer camas.
“La vida es sueño”, bromea una de las profesionales convocadas,
mientras se recuesta.

Más que eso, el onírico regreso de
Gwyneth Paltrow desafía las leyes del tiempo, y
parece que estuviéramos simultáneamente en los años 50, en los 90
—tiene el mismo rostro— y en 2026.

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Del minimalismo de Gwyneth Paltrow al vestido galáctico con
capucha de Katy Perry: los looks de los Óscar de la Ciencia

Con la luz de las estrellas ocurre exactamente lo mismo. Teniendo en
cuenta que la distancia a la estrella más cercana de la Tierra es de
cuatro años, la metáfora encaja incluso en la escala astronómica
real.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

“Apuesto a que no puedes nombrar una sola de mis
películas”,

dice el personaje de Kay Stone. Nos reímos. Porque sí que podemos,
si vemos a Gwyneth:
Seven. Shakespeare in Love. Emma. Incluso la generación Z
puede: Iron Man. Spiderman. Avengers.

Su brillo vuelve a alcanzar el espectro visual en un tiempo sin
tiempo. El mundo ha cambiado. El icono ha vuelto.

Muchas primeras veces

Al día siguiente, llega la entrevista.
Contesta a las preguntas de la promoción de la película con una
sudadera naranja

de mangas anchas. Paltrow habla español —estudió en Talavera de la
Reina, Toledo—, pero responde en inglés.

Sostiene una bebida en un vaso de cartón reciclado del que va
tomando pequeños sorbos. Probablemente se trate de un matcha. Es
imposible no preguntarse si se tratará de algún elixir de eterna
juventud.


“It was a little nuts to be honest!”, describe el proyecto con una naturalidad despampanante,

lo cual significa, literalmente, que todo le ha parecido “un poco
loco, para ser honesta”. Detrás de su cabello liso y dorado, mira
hacia arriba cuando quiere repensar una respuesta, pero es rápida y
directa.

Marty Supreme ha recibido nueve nominaciones a los premios
Óscar 2026, entre ellas a Mejor Película y a Mejor Actor, siendo
Timothée Chalamet uno de los favoritos a ganar en esta última
categoría.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

“Desde el principio la propuesta me pareció muy especial,
extremadamente ambiciosa. Yo pensaba ‘¿cómo van a hacer eso?’ Fue
acelerado y excitante… pero a mí me encantan los retos”, dice con
alegría.

“Y me encanta el personaje de Kay Stone”, añade. “Rota, desordenada,
pero dulce a su manera. Estaba expectante.
Me aproximé al papel como me gusta hacerlo,
trackeando al personaje a través del
proyecto:

cómo la encontramos, cómo la dejamos al final de la historia y
cuáles son los diferentes inputs para llegar a ese lugar”,
señala.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow
GTRES

Producida y coprotagonizada por Timothée Chalamet, esta original
propuesta cinematográfica de dos horas y media de duración
es un biopic libre de Marty
Reisman

—distribuida por Diamond Films en España—,
un jugador de tenis de mesa neoyorkino
extremadamente atractivo y ambicioso que entabla una relación sexual
con Kay.

“Trabajé mucho en el pasado de mi personaje con Josh [se refiere a
Josh Safdie, el director].
Kay perdió un hijo en la guerra. Aunque ella no habla del tema, lo
sabemos, y para mí es una característica que define a este
personaje.

Sabemos que renunció a sus sueños por la seguridad de un matrimonio
en el que claramente no hay mucho amor”, explica.

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Gwyneth Paltrow: «Dicen que amo de una forma muy particular»

“A Kay Stone la encontramos fría y apagada al principio de la
historia”, indica.
“Es elegante y gélida como el hielo.Al final la dejamos
totalmente devastada y atormentada.
Pero en el medio, es devuelta a la vida por este chico [Marty,
interpretado por Chalamet], que quizás le recuerde a su hijo, aunque
quizás a quien le recuerda es a sí misma”, añade Paltrow.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

«[Trabajar con Timothée Chalamet] fue muy fácil. Nos tenemos mucho
respeto mutuo. Es muy amable y educado»

– Gwyneth Paltrow

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

¿Él le recuerda a sí misma? “Sí, porque
ella también es una hustler
[vividora, estafadora, pilla] y él reaviva su ambición. Ella quiere
un poco de esa ambición y él quiere un poco de su estrellato”,
responde la oscarizada actriz.

Ambos nos llevan a aquella época en la que, si se descolgaba un
teléfono, se podía escuchar la conversación que se estaba
manteniendo. “Llámame antes de que me veas en las cajas de los
cereales”, dirá el personaje de Marty con descaro en la película.
Ella, Kay, representa el glamour que
él ambiciona, aunque un poco trasnochado.

La banda sonora de Daniel Lopatin acompaña un ritmo frenético de
persecuciones y partidos. La película tiene momentos de gran emoción
—como un flashback a la época nazi— y múltiples guiños para
los amantes del cine:
Robert Pattinson, amigo de ambos, participa poniendo su voz a los
encuentros deportivos

y abundan las referencias a escenas de títulos clásicos.

Se trata de la obra de un director novel, el anteriormente citado
Josh Safdie, que se lanza aquí a su primer proyecto en solitario, y
está siendo calificado como de profesional del séptimo arte con gran
futuro.

“Lo sé” [Paltrow bebe un trago del elixir].
“Escucha y hace preguntas: ‘¿Qué quieres decir?’ ‘¿Puedes
repetirlo?’.

Tiene mucha energía y a veces cambia entre una toma y la siguiente.
Hasta que entiendes que lo que quiere es mantener la frescura,
tienes que jugar con él”, cuenta Gwyneth.

“Es curioso”, añade.
“Cuando vi la película, el resultado es muy rápido, te deja sin
aliento.

En el set parecía más estudiada y aterrizada. Es un contraste
interesante”, prosigue.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow
GTRES

El nudo y la metaficción

Escribe la gurú del teatro Anne Bogart sobre la actuación que como
actriz “no puedes crear resultados. Sólo las condiciones en las que
algo puede suceder”.

En una escena de metaficción,
Gwyneth Paltrow aparece en la película actuando sobre las tablas
de un teatro.

Su compañero de escena lo hace tan mal que ella se ve contagiada de
la mediocridad.

En cambio,
sobre el coprotagonista, Chalamet, Paltrow expresa
que “fue muy fácil. Nos tenemos mucho respeto mutuo. Es muy amable y
educado. Es muy dedicado”. Y también señala cómo
“él quería hacer una actuación increíble, la cual
consiguió”.

Hija del director Bruce Paltrow y la actriz Blythe Danner, Gwyneth
debutó profesionalmente en 1989, consiguió que
Spielberg le diera un papel en Hook (1991) y alcanzó el clímax de su
carrera en películas como Seven (1995) o
Emma (1996).

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

Llegó al Olimpo de la interpretación justo con el cambio de siglo,
cuando ganó el óscar a Mejor Actriz por su papel en
Shakespeare in Love (1998). Luego, después de los
taquillazos de superhéroes, decidió retirarse.

La canción titulada Forever Young de Alphaville es una
banda sonora irónicamente perfecta para esta película.
En 2008, Gwyneth Paltrow lanzó su marca,
Goop, y se consagró en el cuidado
personal.

A pesar de la polémica que ha arrastrado desde entonces —por las
críticas de los que la acusan de haber usado la pseudociencia o
velas con olores corporales—, lo cierto es que ha creado un imperio
que tiene hasta una serie en Netflix.

Primero como imagen de firmas —como Estée Lauder o Dior—, y luego
como directiva de su propia marca, CEO Today, escribe que
ha amasado una fortuna de más de 200 millones de euros.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow
GTRES

Su vida personal ha sido también parte de su stardom: Brad Pitt fue
su novio en los albores de los 90; Ben Affleck a finales de la
década; y Chris Martin, el cantante de Coldplay,
su marido de 2003 a 2016, padre de sus dos hijos, Apple y
Moses.

Cameron Diaz organizó su despedida de soltera cuando decidió unirse
a su nueva pareja, Brad Falchuk; y Winona Ryder, Madonna o Beyoncé
han sido amigas cercanas.

El desenlace

En un momento del filme, el personaje de Kay Stone rompe a llorar
cuando recibe una llamada para leerle una mala crítica de
The New York Times sobre su actuación.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

En otra escena, también icónica, ambos protagonistas se encuentran a
medianoche en el Central Park. Cuando
ella saluda con sus guantes largos y ambos se funden en un
abrazo

en el parque más famoso de Manhattan, la imagen se convierte en
historia del cine.

De algún modo, el largometraje subraya la perversión de la fama
—incluso de la vida—, como si fuera que, cuando se consigue lo
soñado, ya no fuera tan precioso.


“Creo que estamos viviendo en una época en la que la soberbia y la
arrogancia están de moda”,

explica sobre esto Paltrow. Y añade: “Conseguir que las cosas
sucedan, adoptando una postura como esa: Marty Mauser es muy de este
tiempo. Puede ser un punto de vista nihilista de dónde estamos, pero
parece que eso es lo que está de moda en este momento”.

«Estamos viviendo una época en la que la soberbia y la arrogancia
están de moda»

– Gwyneth Paltrow

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow
GTRES

Sobre cuál será el impacto de la película, contesta lo siguiente:
“No tengo idea. Mi hijo la vio el otro día y desde el punto de vista
de su generación, se volvió loco con ella.
A la gente en Estados Unidos parece que le está
encantando.

También tengo una amiga que me dijo que no le había gustado nada
porque no hay nadie simpático. Es una película que pide y reclama de
la audiencia también”.

Para ella, este año los Globos de Oro, y en general en la industria
estadounidense, están girando en el modo de entender la ficción.
“Hay un cambio.
Esperamos de Hollywood finales felices todo el tiempo: cuando los
tiempos son difíciles,

la gente quiere finales felices porque hace sentir bien. Y creo que
esta película tiene bastante de final feliz”, expresa.

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow
GTRES

Foto de la producción de Gwyneth Paltrow

Y continúa:
“Hay más películas sobre personas complicadas, complejas, no
necesariamente antihéroes.

Pero un poco. En One Battle After Another de Leonardo [Di
Caprio] los personajes también son complicados, no son fáciles”.

“Esta película es una auténtica obra maestra de artesanía,
intención e interpretación.

Eso no significa que le vaya a gustar a todo el mundo. Está
bellamente ejecutada. Lo que me encanta es que tiene una visión
artística. Como artista y como ser humano, estoy muy interesada en
ver personajes con su parte de luz y oscuridad, porque eso es lo que
somos los seres humanos”, concluye Gwyneth Paltrow.

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