La Cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla ha materializado el proyecto que tenía en mente: la estatua de un conquero, creada por el artista local José Antonio Samaniego de Tiedra y fundida por la empresa Artecultura Castilla y León. El acto de presentación y bendición tuvo lugar el sábado 24 de enero a partir de las 12:00 horas en la plazuela que comparte nombre con la hermandad.

Numerosos toresanos acudieron a esta cita tan especial en un gélido día invernal, en el que el sol buscaba abrirse un hueco entre un cielo encapotado. La ceremonia inició con la sobrecogedora llamada de la corneta y continuó con un emotivo minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Un gesto de respeto que unió el dolor compartido con el profundo sentido de la celebración.

Toresanos reunidos antes de que se desvelara la obra

Toresanos reunidos antes de que se desvelara la obra / Yago Costoya

A continuación, el presidente de la cofradía, Cristofer Feo Pallín, dedicó una oración religiosa y dio paso a algunas ponencias en las que se puso en valor la singularidad de los conqueros, uno de los elementos más representativos de la Semana Santa de la ciudad. Por otra parte, se reconoció el talento de Samaniego y la implicación de las distintas administraciones, quienes han logrado efectuar el “ambicioso” proyecto propuesto por la hermandad.

A la cofradía se le felicitó expresamente tras un “camino tortuoso” debido al voraz incendio que sufrió la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina en 1957, donde se destruyeron todos sus pasos procesionales, a excepción de un Ecce Homo que estaba en el Convento de las Religiosas Clarisas.

Los protagonistas de las primeras intervenciones fueron el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, la alcaldesa de Toro, Ángeles Medina, y el director ejecutivo de la Fundación Caja Rural de Zamora, Narciso Prieto.

A partir de este momento, se procedió a revelar la obra, hasta entonces cubierta con un manto morado. El sonido de las cornetas acompañó la reacción del público, que aplaudió emocionadamente la talla de 2,40 metros de altura realizada en bronce.

Acto de inauguración de la talla de José Antonio Samaniego de Tiedra

Acto de inauguración de la talla de José Antonio Samaniego de Tiedra / Yago Costoya

El acto continuó con las palabras religiosas de Cristofer Feo. Posteriormente, fue el Vicario General y Moderador de la Curia en la Diócesis de Zamora, Pedro Faúndez, quien tomó la palabra, seguido de la presidenta de la Cofradía Virgen de la Soledad, María Ángeles García, que aprovechó la ocasión para recitar un poema titulado “Conqueros”.

Feo concluyó la ceremonia agradeciendo el apoyo recibido por parte de todas las personas y administraciones implicadas, recordando también al capellán Javier Prieto. Finalmente, invitó a los asistentes al cuarto de los abades, donde se proporcionó vino español tras el último toque de la corneta.

Cartel con el nombre del espacio donde se realizó la ceremonia de inauguración de la estatua

Cartel con el nombre del espacio donde se realizó la ceremonia de inauguración de la estatua / Yago Costoya

La Semana Santa de Toro tendrá lugar del 28 de marzo al 4 de abril, donde se reunirán el Jueves Santo, los cuatro conqueros de rostro anónimo que participarán en la bendición. Además, este año se sumará un “quinto integrante”, la obra de José Antonio Samaniego.

La celebración religiosa de la ciudad, una de las más antiguas de España, aparece documentada en el siglo XV con la existencia de la Hermandad Penitencial de la Vera Cruz. En 2007 fue declarada fiesta de Interés Turístico Regional, reconociendo así esta festividad que presenta tradiciones únicas y despierta un gran fervor entre quienes la viven, lo que la convierte en un auténtico símbolo para los toresanos.

La Bendición de los Conqueros se celebra cada Jueves Santo tras el tañido de las campanas de la Torre del Reloj, a la hora del mediodía. En ese entonces, el atrio de la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina acoge a cuatro postulantes vestidos con túnica negra, los conqueros, también conocidos popularmente como “cagalentejas”.

Los hermanos realizan, para iniciar su cometido, un juramento de silencio ante los abades frente a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Los cofrades, vestidos con su tradicional túnica negra, capirote y cordón, les entregan una insignia con las iniciales “JHS” y una conca, una mortera de madera utilizada antiguamente para catar el vino.

Bendición del silencio de los Conqueros en la Semana Santa de Toro

Bendición del silencio de los Conqueros en la Semana Santa de Toro / Lucía San José

Los conqueros emplean ambos elementos para iniciar su función durante el Jueves Santo, en las cuatro parroquias de Toro, y el Viernes Santo durante el recorrido de la procesión. La insignia la emplean para golpear el suelo y reclamar la atención de los viandantes, así como la conca se utiliza para recoger las dádivas que se destinan a la cofradía.

El término “cagalentejas”, con el que los toresanos conocen a los participantes de este acto, podría tener su explicación en una antigua costumbre basada en que los abades invitaban a los postulantes a cenar lentejas para que recobrasen fuerzas antes de emprender su labor.