Las enfermedades cardiovasculares en las mujeres siguen estando infradiagnosticadas y rodeadas de prejuicios médicos, pese a ser la primera causa de muerte de este sexo. Según una nueva investigación publicada en las Quality of Care and Outcomes Research Scientific Sessions de la Asociación Americana del Corazón, un año después de sufrir un ataque al corazón ellas son más propensas a empeorar tanto en las funciones físicas como en las mentales, tienen una menor calidad de vida y experimentan un dolor torácico mayor, si bien por lo general, tienen una mayor tolerancia a las molestias, lo que hace que muchas veces se retrase la consulta médica. De hecho, se sabe que las mujeres tardan una media de 30 minutos más en acudir a un hospital cuando padecen un infarto.

La cardióloga Antonia Sambola alerta de que, a partir de la menopausia, la caída de los estrógenos dispara el riesgo y hace imprescindible un chequeo cardiológico específico. La especialista en enfermedades del corazón, que actualmente dirige la Unidad de Enfermedad Cardiovascular en la Mujer dentro de la Clínica Sagrada Familia de Barcelona, lamenta que la salud de este colectivo siempre se haya situado en un segundo plano, por detrás del área ginecológica o reproductiva, cuando en 2023 acabó con la vida de 5.000 mujeres, según los datos recogidos por la Fundación Española del Corazón.

La experta confiesa que si se ha descuidado es porque, a día de hoy, se trata de una materia totalmente desconocida para el público general, pero es que «tampoco ha interesado este punto en la medicina general». A su vez, lo achaca a la poca atención que se le dedica a la mujer en la literatura científica: «La perspectiva femenina ocupa muy poco espacio en los textos médicos, y realmente todos los resultados de los ensayos y estudios clínicos que se hacen con medicación o con diferentes tratamientos se centran sobre todo en pacientes hombres. Después, los resultados se extrapolan a la salud de la mujer».

Síntomas de alarma

Sambola destaca cuáles son las señales más comunes en esta enfermedad: «El síntoma fundamental en el infarto es el dolor torácico y está presente tanto en los hombres como en las mujeres de forma igual. La diferencia está en que las mujeres presentan con más frecuencia otro tipo de malestares como naúseas, vómitos y, a veces, el dolor irradia al cuello».

Llama la atención esta especialista en que, en el caso de las mujeres, sí que hay mayores diferencias con respecto a los factores de riesgo: «Si hay diabetes, si son fumadoras o presentan antecedentes familiares cardiovasculares, se debe estar atenta».

Igualmente, sostiene que no hay que olvidar que lo habitual es que el riesgo cardiovascular en la mujer aumente después de la menopausia por un descenso de los estrógenos, «que son protectores», a la vez que durante este periodo vital aumenta la presión arterial, los lípidos circulantes, así como el depósito de tejido adiposo a nivel de abdomen, que también es un factor de riesgo.

En cuanto a la mejor fórmula para que una mujer cuide su corazón, la cardióloga menciona el papel fundamental de la nutrición, del ejercicio, del sueño, de la gestión del estrés, la importancia de no fumar, pero también subraya que uno de los principales consejos es la realización de un chequeo, especialmente en la menopausia, y durante el resto de la vida también hacerse una toma de tensión al año, para ver si se tiene hipertensión o no, así como una analítica de lípidos.