Antonio Zomeño

Lunes, 26 de enero 2026

| Actualizado 27/01/2026 00:41h.

Tras la derrota ante el Algeciras, se pudo ver al Adrián Colunga más tirante desde que dirige al Real Murcia. El técnico asturiano se mostró a medio camino entre el hartazgo y la resignación frente a los micrófonos, en una rueda de prensa escueta pero directa. El cuadro grana acababa de perder su segundo partido consecutivo, sumando por primera vez bajo su dirección una racha de tres duelos sin conocer la victoria. Habló de un Algeciras cuyo plan de partido fue directo a la línea de flotación del Real Murcia, ejecutado con maestría y precisión, pero todo se tensó después.

La sala de prensa echó humo cuando llegó el turno de preguntas acerca de esas bajas que ya rozan los límites de lo grotesco, con una plaga bíblica que se ha cebado con la zaga grana. «Óscar Gil está bien, pero sin ritmo de competición», explicó el técnico grana sobre la última incorporación a la línea defensiva, un central que salió exhausto del Enrique Roca, pero sin lesión aparente. El problema llegó cuando confirmó que, en efecto, «Antxon Jaso está roto. Otro jugador más que se rompe, es lo que hay. Podemos sacar valoraciones, pero en lo que pienso es en recuperar lo antes posible a todos los jugadores», explicó.

Porque Antxon Jaso salió cojeando de Can Misses tras disputar los 90 minutos del duelo ante el Ibiza. Era el primer partido completo que el central navarro disputaba desde la segunda jornada liguera, en aquella lejana victoria por 1-0 ante el Antequera. El defensor salió señalado y, como se supo más tarde, lesionado. Las primeras pruebas, realizadas la pasada semana, revelaron una rotura en el cuádriceps de Antxon Jaso. Esta misma tarde de martes se realizará un exámen más minucioso en el músculo del central para esclarecer el alcance de una lesión que no parece revestir gravedad, pero que le tendrá apartado de los terrenos de juego, en principio, en torno a un mes.

Una imagen reveladora

La lesión de Antxon Jaso, que estaba ganando continuidad tras pasar los primeros meses del curso de baja, en los que se perdió un total de 12 encuentros, es la gota que colma el vaso. Otro piso más en ese sótano infinito de la enfermería grana. «No me preguntéis más por las lesiones. No me ponéis en un apuro, pero no soy doctor ni fisio, solo me dedico a controlar las cargas. Se te lesiona Jaso, es lo que hay. Habrá que poner de central a Flakus, no sé», zanjó la pregunta Colunga, harto de una epidemia focalizada en la zaga que no deja de condicionar el once.

Una imagen vale más que mil palabras. Y es que el Murcia terminó el duelo, tras la salida de un Óscar Gil sin ritmo competitivo, agotado después de 80 minutos de partido, con David Vicente en el lateral izquierdo, el mediocentro Antonio David y el canterano Sylla en los centrales, y Jorge Sánchez en el lateral derecho. Todos ellos son jugadores polivalentes, pero ni uno solo de los defensores terminó el partido en su posición natural. Porque mientras Andrés López ya ha firmado con el Real Avilés, el cuadro grana extraña ahora mismo a Esteban Saveljich, Héctor Pérez, Antxon Jaso y Alberto González, un total de cuatro zagueros lesionados.

Con el montenegrino ya no se cuenta, a Héctor aún le quedan varias semanas, Jaso aguarda a las pruebas y Alberto González, el más cercano a regresar, no estará, como mínimo, hasta el duelo ante el Marbella. Jorge Mier regresó con unos buenos 60 minutos y se perfila como central, junto a la vuelta de Cristo, para el duelo en Teruel. Pero la defensa sigue en cuadro mientras que la comisión deportiva grana no se termina de lanzar al mercado para reforzar una posición que grita auxilio y tiene desesperado al mismo Colunga.

  1. Alberto González podría volver en el duelo ante el Marbella

La presencia del capitán en la convocatoria ante el Algeciras sorprendió a propios y extraños, pero al parecer todo fue una pura gestión de amonestaciones. Alberto González continúa lesionado, y su aparición en el banquillo respondió a un plan para cumplir ciclo de sanciones en Teruel, con esa quinta amarilla que vio en los estertores del duelo al protestar una decisión arbitral.

Aunque las buenas noticias pasan porque, en principio, se espera su regreso para el duelo ante el Marbella, el domingo 8 de febrero, a las 16.00 horas, en el Enrique Roca de Murcia. Un regreso necesario para el centro de una zaga en cuadro que solo cuenta con Óscar Gil y el canterano Jorge Sánchez sanos.

  1. La posibilidad de unir la animación en la grada despierta reproches

El duelo ante el Algeciras fue la segunda peor entrada liguera del curso, poco más de 10.000 espectadores en una noche fría de domingo, tanto en el termómetro como sobre el césped, pero todo se caldeó en la grada cuando el fondo norte sacó una pancarta donde se podía leer: «Unificación, Animación», el mismo lema que los aficionados de esa zona del Enrique Roca, la sección más radical del estadio, asociada a movimientos ultra y con una elevada carga política, convirtieron en un cántico que se extendió como la pólvora por prácticamente todo el estadio pimentonero.

La acción de este sector del fondo norte respondía a un movimiento en redes sociales por el que se solicita la unificación de los diversos grupos de animación en una sola zona del estadio. Aunque algunos miembros del fondo sur, donde se encuentra el sector de animación oficial del Murcia, no recibieron a bien los cánticos, y rápidamente se desataron los reproches entre unos y otros. El ambiente se caldeó entre varios aficionados, y la seguridad del estadio primero, y después agentes de la Policía Nacional, tuvieron que intervenir para esclarecer lo ocurrido. Finalmente, todo se saldó sin denuncias ni mayores problemas. Pero la resaca del domingo se reflejó ayer lunes en un comunicado de la Fepemur, que anunció una asamblea extraordinaria entre los presidentes de las peñas murcianistas para debatir lo sucedido, así como ese proceso de unificación lleno de cuitas enquistadas donde, realmente, es el propio Real Murcia es quien tiene la última palabra.

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