El milagro del cine en España este año no podría ser más idóneo: se titula Los domingos, la dirige Alauda Ruiz de Azúa, cuyos Cinco lobitos ya aullaron con fuerza en 2022, y al poco de estrenarse ya había llevado medio millón de espectadores a los cines. Aún sigue proyectándose en decenas de salas y es previsible que continúe en ellos un buen rato.

Sin embargo, Los domingos tiene planes a largo plazo: el 27 de febrero desembarca en el streaming de la mano de Movistar Plus+. Justo un día antes de que se celebre la 40º edición de los premios Goya en Barcelona y en la que Los domingos le peleará a Sirât el cabezón más importante de todos, el de mejor película.

¿De qué trata  ‘Los domingos’?

Ainara tiene algo que contarle a su padre. Sin embargo, este no tiene mucho tiempo para su hija, así que quien recibe la confesión es la tía, a la que interpreta una formidable (de nuevo) Patricia López Arnaiz. Ainara quiere recluirse en un convento y ser monja.

Esto desencadena una tormenta a pequeña escala en su ya tormentosa familia: la madre de Ainara ha muerto (y, por lo poco que sabemos sobre su personaje, no se mantiene demasiado buen recuerdo de ella) y el padre está más preocupado por las deudas y por la nueva familia que ha formado con su novia y sus dos hijas. 

Las únicas que parecen preocuparse verdaderamente por el destino de Ainara son su tía y su abuela. Ambas se esfuerzan en comprenderla, aunque la primera no pueda esconder sus reservas: ¿Se trata de una petición de auxilio o es auténtica vocación? Y si es el último caso, ¿no prefiere su sobrina vivir un poco, estudiar una carrera y tal vez tener novio antes de tomar esta decisión?

Que Los domingos se haya mantenido en cartelera y deje a todos los sectores del público satisfechos no se debe a su ambigüedad o equidistancia (la película no lo es en absoluto, aunque algunos se empeñen en reivindicar que defiende una causa y la contraria), sino porque no sermonea al espectador. En su lugar, lo trata como a un adulto capaz de leer entre líneas lo que, por otra parte, el guion no hace más que subrayar. Y este es un milagro tan raro en el cine actual que supera, en excepcionalidad, a la taquilla de Los domingos o a los premios que pueda ganar en el futuro.