Melendi lleva más de dos décadas siendo uno de los compositores más reconocibles y populares de la música española. El compositor asturiano, que ha encadenado éxitos desde su debut con ‘Sin noticias de Holanda’, ha sabido evolucionar sin perder conexión con el gran público. En los últimos años, además, ha dado un paso más allá del escenario para consolidar una potente faceta empresarial, en la que destaca un socio tan inesperado como influyente: Jon Riberas Mera, uno de los propietarios de Gestamp, empresa del Ibex 35, y una de las grandes fortunas del país.

Aunque pueda parecer una alianza reciente, la relación entre Melendi y Riberas se remonta a los orígenes de la carrera musical del cantante. Riberas, junto a su socio Javier Valiño, fue una de las figuras clave detrás del descubrimiento del joven compositor ovetense a comienzos de los años 2000. A través del sello Carlito Records, ambos apostaron por aquel primer disco que terminaría convirtiéndose en un fenómeno comercial inesperado y en el punto de partida de una de las trayectorias más sólidas del pop español.

La historia de aquel fichaje tiene ya tintes casi legendarios dentro de la industria musical. En 2002, Melendi aprovechó una prueba discográfica a la que se presentaba un amigo para entregar su maqueta a Javier Valiño, presidente de Carlito Records. Días después recibió la llamada que cambiaría su vida profesional. Aquel primer álbum, con letras marcadas por la irreverencia y referencias a drogas blandas, definió una imagen que, con el tiempo, se convirtió en seña de identidad del artista y lo catapultó a lo más alto de las listas.

Aunque en 2015 Melendi dio un giro a su carrera musical al fichar por Sony, su relación profesional con Jon Riberas no solo se ha mantenido, sino que se ha intensificado en los últimos meses en el terreno empresarial. El cantante figura como administrador mancomunado de varias sociedades de reciente creación (21th January, Cameron 324 Corporate Services, Oregon Gestión Global o Promociones Ionmel) en las que comparte estructura con empresas vinculadas al family office del dueño de Gestamp, Ion Ion. En estos vehículos, orientados a la consultoría y a la inversión en otras compañías, también aparece el nombre de Manuel Guerrero, director de inversiones de Ion Ion, lo que refuerza la dimensión estratégica de una alianza que va mucho más allá de la música.

Lo cierto es que, más allá de esta alianza con Riberas, Melendi ha ido tejiendo un entramado empresarial cada vez más amplio. A su actividad como productor musical se suma su implicación directa en nuevos proyectos creativos, como el lanzamiento de un grupo musical infantil protagonizado por su mujer, Julia Nakamatsu, y su cuñada Livia, junto al productor Luca Germini. Una iniciativa que refuerza su perfil como impulsor de contenidos y gestor dentro de la industria cultural, al margen de su carrera como intérprete.

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Foto: Julia Nakamatsu y Melendi. (Gtres) Melendi lanza a su mujer, Julia Nakamatsu, y a su cuñada Livia como grupo musical infantil

POR C. V.

Pero su ambición empresarial no se queda solo en la música. En los últimos años, el cantante ha diversificado su patrimonio con inversiones en el sector inmobiliario, participando en varias sociedades dedicadas a la promoción y construcción de viviendas, además de otras actividades vinculadas al consumo y el hogar.

Un conjunto de negocios que confirma que Melendi está sabiendo rodearse de socios estratégicos para construir una segunda carrera como empresario, con Jon Riberas como socio de referencia. Aunque, en realidad, lo que sus seguidores están esperando es el lanzamiento de su nuevo disco tras cinco años sin publicar material nuevo. Será el próximo 24 de marzo y se llamará ‘Pop-rock’. Porque al final, lo que da sentido a todo es la música.

Melendi lleva más de dos décadas siendo uno de los compositores más reconocibles y populares de la música española. El compositor asturiano, que ha encadenado éxitos desde su debut con ‘Sin noticias de Holanda’, ha sabido evolucionar sin perder conexión con el gran público. En los últimos años, además, ha dado un paso más allá del escenario para consolidar una potente faceta empresarial, en la que destaca un socio tan inesperado como influyente: Jon Riberas Mera, uno de los propietarios de Gestamp, empresa del Ibex 35, y una de las grandes fortunas del país.