Miércoles, 28 de enero 2026, 01:00
Durante el último año, los casos de sarampión se han disparado en España, con casi 400 contagios contabilizados, el doble que en 2024 y una cifra muy superior a los 11 casos confirmados en todo el territorio nacional en 2023. Este vertiginoso aumento también afecta a Canarias, donde se notificaron 40 casos en 2025. De ellos, 37 estaban ligados al brote originado en La Palma el pasado 20 de octubre y que luego se extendió a Tenerife y Gran Canaria.
Es en esta última isla donde el brote persiste, pese a los importantes esfuerzos de Salud Pública, que ya ha entrevistado a unas 1.500 personas para detectar posibles casos secundarios entre los contactos estrechos de los afectados.
Sin casos de gravedad
En total, hasta este martes, 44 personas han resultado infectadas, precisó el jefe de la Unidad de Epidemiología y Prevención de las Enfermedades Transmisibles, Álvaro Torres. «El brote sigue activo. En enero, cada semana, hemos tenido un caso nuevo», señaló Torres, quien aclaró que desde finales de noviembre las nuevas infecciones solo se han registrado en Gran Canaria.
Al margen de este brote, durante el año pasado solo se notificaron tres casos de sarampión, una cifra similar a la del año anterior, cuando se contabilizaron siete diagnósticos, todos ellos importados o asociados a estos. «Fueron brotes de solo una o dos personas, que se pudieron atajar rápidamente. Antes de 2024, lo habitual era no registrar ningún caso al año», reconoce Torres, quien destaca la eficacia de las medidas de contención, ya que en este foco, a día de hoy, de cada caso surge un contagio secundario, pese a tratarse de un virus altamente contagioso que, por norma, genera un promedio de 14 nuevos casos por cada infectado.
«En este brote, el número R0 -el número de reproducción- es prácticamente igual a 1. Es decir, se ha reducido drásticamente, porque circula entre población inmunizada, ya sea por haber pasado la enfermedad o por estar vacunada. Sin embargo, siempre hay personas que, por h o por b, no han pasado el sarampión o solo recibieron una de las dos dosis. Es entre estas personas donde el virus sigue circulando, aunque encuentra muchas dificultades para propagarse», explicó Torres.
Entre los afectados se cuentan ocho bebés en edad prevacunal, tres casos de entre uno y 14 años y 33 personas mayores de 15 años. Ninguno ha sufrido formas graves de la enfermedad, aunque cuatro bebés requirieron hospitalización para permanecer en observación. «Fueron dados de alta con mucha rapidez», añade con alivio.
«La mayoría de los casos se han dado en personas de entre 25 y 44 años», explica el epidemiólogo, quien atribuye este hecho a una vacunación incompleta y a que muchas no contrajeron la enfermedad porque estaba prácticamente erradicada. «Lo habitual era no tener contacto con el sarampión. Pero ahora hay una serie de países donde ha reaparecido, como Austria, Reino Unido y España. En años previos ocurrió en Italia, Francia y Alemania», resalta Torres, quien prevé nuevos brotes si aumenta la circulación del virus en nuestro entorno. «Recibimos muchísimos turistas de estos países, por lo que existe la posibilidad de que el sarampión llegue desde múltiples fuentes», advierte.
Vacunación coja
Otro aspecto relevante es que en algunos países del entorno la cobertura vacunal es inferior.
En Canarias, la primera dosis alcanza el 95%, pero en la segunda, que se administra entre los tres y cuatro años, el porcentaje desciende al 89,9%. Por ello, Torres hace un llamamiento a los padres para que revisen el estado vacunal de sus hijos y, si tienen entre tres y cuatro años, no olviden administrarles la segunda dosis.
Un control exhaustivo y un punto débil: los centros sanitarios
Las salas de espera de los centros sanitarios se han convertido en el talón de Aquiles del control y seguimiento del brote de sarampión detectado en octubre en Canarias. Hasta ahora, Salud Pública ha contactado con más de 1.500 personas que pudieron tener vínculo con los contagiados, incluidos los pasajeros de dos aviones, según explica el jefe de la Unidad de Epidemiología y Prevención de Enfermedades Transmisibles de Salud Pública, Álvaro Torres. El experto explica que los últimos contagios se produjeron en centros sanitarios, en personas con síntomas que no sospechaban la enfermedad. En estos casos, es necesario rastrear a quienes coincidieron con el infectado en la sala y durante las dos horas posteriores. A los posibles contactos se les envía un aviso con instrucciones ante la aparición de síntomas.
Reporta un error


