A simple vista, la segunda generación del rastreador de Apple parece idéntica a la primera. Sin embargo, como suele ocurrir en la tecnología de consumo, las verdaderas novedades viajan por dentro. Un reciente vídeo de desmontaje publicado por el canal de YouTube de Joseph Taylor ha dejado al descubierto que Apple ha realizado una serie de modificaciones internas significativas en el AirTag 2, muchas de las cuales parecen orientadas a mejorar la seguridad y dificultar la manipulación del hardware.
Externamente, el dispositivo es indistinguible del modelo original, manteniendo la batería de botón estándar CR2032 reemplazable por el usuario. Las únicas pistas visuales se encuentran en la cubierta trasera, donde el texto ahora aparece en mayúsculas e incluye especificaciones como la resistencia al agua y polvo IP67, así como la compatibilidad con NFC y la red Buscar.
Al abrir el dispositivo es donde surgen las diferencias notables. El análisis de Taylor muestra que la placa de circuito impreso (PCB) principal es visiblemente más delgada que la de su predecesor. Además, los conectores de la batería presentan un ángulo diferente y se han añadido nuevos puntos de prueba en la placa, probablemente destinados a procesos de diagnóstico o fabricación.
El AirTag 2 cuenta con un altavoz blindado contra manipulaciones
El cambio más relevante descubierto en este teardown tiene que ver con el sistema de sonido. La bobina del altavoz, incrustada en la carcasa de plástico, es ligeramente más grande, pero lo crucial es el imán. En la primera generación, era relativamente sencillo retirar este imán para silenciar el AirTag, una modificación que algunos usuarios realizaban para usar el dispositivo de forma encubierta.
En el AirTag 2, Apple ha utilizado una cantidad considerablemente mayor de adhesivo, fijando el imán con mucha más fuerza. Esto hace que retirar el componente sea una tarea ardua y compleja, lo que se interpreta como una medida de diseño para evitar manipulaciones antirastreo. A pesar de esto, Taylor comprobó que, incluso logrando extraer el altavoz, el dispositivo seguía conectándose al iPhone, lo que indica que no existe un bloqueo por software si se detecta la alteración física.
Finalmente, el análisis destaca un cambio en la acústica: el nuevo modelo emite un sonido con un tono ligeramente más agudo. También se ha renovado el empaquetado, eliminando plásticos en favor de pestañas de papel y reorganizando la disposición interna de los dispositivos en las cajas multipack, en línea con los objetivos medioambientales de la marca.
