Seis victorias de distancia respecto a los puestos del play in colocan al Baskonia en una parcela incómoda de la tabla continental. Paolo Galbiati entiende … que «la clasificación no es maravillosa», pero quiera aprovechar cada capítulo de la Euroliga que le reste a su equipo de aquí al cierre de una fase regular a la que le restan todavía catorce jornadas por disputar.
«Si recordamos cómo estábamos en pretemporada, con todos enfermos, o los primeros partidos que perdimos por nada… No es fácil, pero en la Euroliga necesitamos competir, jugar más duro y creer».

La primera competición continental está mostrando la cara más vulnerable de un plantel azulgrana que, según el preparador transalpino, precisa de más horas de vuelo y de un punto muscular superior para mantener fija la ruta y acercarse a metas más ambiciosas.
«Nos falta un poco de experiencia y ‘fisicidad’. Creo que en unos dos años, algunos de nuestros jugadores serán piezas importantes o estrellas de la Euroliga», augura Galbiati.
Williams-Goss, duda
La llegada del Zalgiris al Buesa Arena supone un buen examen para evaluar la capacidad de concentración de un Baskonia que cerró una semana pasada de sinsabores con derrotas en las canchas del Panathinaikos y el Fenerbahce antes de resarcirse en la ACB con la victoria en casa frente al Joventut.
«Están jugando muy bien, viven un gran momento», avisa un Galbiati que fija la atención no solo en Sylvain Francisco, timonel y líder del Zalgiris, sino en la inspiración en los últimos partidos de Maodo Lo. En las filas bálticas, la participación de Nigel Williams-Goss permanece en duda después al arrastrar problemas musculares.