Una foto en el lugar equivocado y en el momento menos oportuno puede desatar una crisis diplomática, algo que la familia real británica sabe mejor que nadie. Kim Kardashian ha revelado por fin los detalles del photogate, el misterioso episodio en el que unas fotos del príncipe Harry y Meghan Markle desaparecieron de su Instagram tras asistir al 70º cumpleaños de Kris Jenner.

El evento se celebró en la mansión de Jeff Bezos y Lauren Sánchez en Beverly Hills con temática de James Bond y parecía la constatación definitiva del ascenso de los duques de Sussex al Olimpo de los magnates y multimillonarios estadounidenses. Sin embargo, las fotos de la pareja bailando y disfrutando de la noche desaparecieron de internet a las pocas horas de ser publicadas.

La razón del arrepentimiento de los Sussex rozó lo institucional. Según la versión que ha dado Kim esta semana, la pareja dio luz verde a las fotos, pero pronto se dieron cuenta de que la fiesta coincidía con el fin de semana del Remembrance Sunday (Domingo del Recuerdo), una fecha sagrada en el calendario británico para honrar a los caídos en combate. “Nos dijeron que estaba totalmente bien publicar y luego, tras hacerlo, creo que se dieron cuenta de que era el Día del Recuerdo. No querían ser vistos de fiesta”, ha explicado Kim en el podcast de su hermana Khloe.

Para Harry, que sirvió una década en el ejército británico y acababa de regresar de un viaje a Canadá para visitar a veteranos, aparecer en una pista de baile mientras su país guardaba un respetuoso silencio por sus soldados era bastante delicado. El príncipe llevaba puesta una amapola (el símbolo de los veteranos), pero luego cayó en que la atmósfera festiva chocaba frontalmente con la solemnidad que cabe esperar de la familia real en una fecha tan señalada.

Quizá los duques quisieron evitar una polémica como la de noviembre de 2020, cuando tras serles denegada la petición de que se depositara una corona de flores en su nombre en el Cenotafio de Londres por el Remembrance Sunday (ese año habían abandonado Reino Unido y su rol institucional) contrataron a un fotógrafo de moda para que los retratara depositando flores en el Cementerio Nacional de Los Ángeles. Un gesto con el que quisieron mostrar su respeto, pero que en el Reino Unido varios medios criticaron al comparar su sesión con una maniobra publicitaria.

“Qué locura, con lo inocente que fue todo”, recoge People que se quejó Kim Kardashian en Khloe in Wonder Land de lo que ahora ella misma ha bautizado como el photogate. “¡Qué tontería”.

En el programa, Kim también explicó que su madre, Kris Jenner, mantiene una amistad estrecha con Meghan desde hace años. Una relación tan consolidada que la matriarca del clan fue de las primeras en recibir una de las mermeladas de As Ever, la marca de estilo de vida de la duquesa.