La victoria de Carlos Alcaraz este viernes en Melbourne para acceder a la final del Open de Australia tras superar en cinco sets y … casi cinco horas y media de encuentro a Alexander Zverev quedará ya para el recuerdo en la carrera del tenista murciano. Una hazaña deportiva en la que Alcaraz se ha tenido que reponer a los calambres y que vio como su ventaja de dos sets se evaporaba ante su rival, para decidirse finalmente en la última manga.

Cinco horas y 27 minutos para doblegar a Zverev y alcanzar su primera final en Australia, en la que Alcaraz se enfrentará a Novak Djokovic, que con 38 años y ocho meses vuelve a una final de Grand Slam tras superar al italiano Jannick Sinner.

Igual que ha ocurrido este viernes, el domingo Carlos Alcaraz contará con un gran apoyo en las gradas de la pista central de la Rod Laver donde la predilección por el tenista de El Palmar es máxima, especialmente gracias a una cuadrilla de seis jóvenes que se ha convertido en una de las sensaciones del torneo por sus muestras de cariño y ánimos incansables al deportista murciano.

Y es que, la presencia de jóvenes que se marchan a buscar un futuro laboral en Australia se ha multiplicado y con ello las aventuras y situaciones tan inverosímiles como esta hace unos años en las antípodas, donde el grupo conformado por jóvenes de Bilbao, Pamplona y otras ciudades se ha convertido en un talismán para Alcaraz, tanto como llegar a intercambiarse mensajes directamente con ellos a través de X.

«Espero que tengáis voz para la final», comentaba Carlitos a uno de los tuits del grupo, en el que se observa a uno de los miembros con un pantalón del Eibar. Tocará ver si se mantiene el amuleto también el domingo.