El UEMC Valladolid remota la competición hoy (20:00 horas) en tierras navarras tras el parón para la celebración de la Copa de España, con … triunfo para el Movistar Estudiantes. El equipo de David Barrio se mide al Castillo de Gorraiz Valle de Egüés en Sarriguren, a un conjunto recién ascendido, pero reforzado en las últimas fechas tras un arranque de Liga dubitativo.
El preparador vallisoletano, pese a la diferencia evidente de potencial de ambas escuadras, no quiere «confianzas» ante un rival que ha cambiado de técnico, con la llegada de César Rupérez, y que presenta a dos de los mejores anotadores de la categoría: Jaxon Knotek, con 19 puntos de media; y James Potier, con 16,6. Consciente de esa dificultad, David Barrio defiende la necesidad de «no relajarse».
«Es un equipo que es más peligroso de lo que dicen los resultados y que viene de ganar a Toledo. Los últimos resultados son mejores, pero me refiero a esas cuatro victorias que lleva, sobre todo en su cancha. Es un equipo muy cambiado respecto a la primera jornada, si no relajamos o pensamos que va a ser un partido fácil, creo que sería un error».
Barrio recuperará para el choque de esta noche a Pau Carreño, que esta semana se ha reincorporado a los entrenamientos tras superar su lesión, y que dispondrá de minutos, pese a no estar al 100%. Carreño retomará el pulso al juego del UEMC, y el que terminará su periplo en Valladolid será Antón Bouzán, al que el club cortará tras ayudar mientras Carreña estuvo ausente. Precisamente, en el apartado de bajas y altas, la buena nueva está en que se optará por un tratamiento conservador con Sam Taiwo, que le permitirá no perderse el resto de la temporada, con una posible vuelta a la cancha en marzo. Hasta entonces, la entidad busca un interior «temporal», que cubra al pívot nigeriano.